jueves, 16 de agosto de 2007

TERREMOTO EN CAÑETE Y COMUNIDADES AFROPERUANAS

Ayer miércoles 15 de agosto, a las 6:41 p.m. se produjo un fuerte sismo 7.9 en la escala de Richter, cuyo epicentro se localizó a 160 Km. al suroeste de Lima. Las provincias más afectadas son Cañete, Chincha, Pisco e Ica. En Cañete hasta el momento según las cifras oficiales hay 5 muertos y más de un centenar de viviendas afectadas. Las víctimas son: José Navarrete Sánchez (56), Karen Ordóñez Gutiérrez (12), Víctor Sánchez Portuguez (61), Geraldine Gamboa Sosa (11) y Basilio Bustamante Páucar (75). Las condolencias del caso con las familias afectadas.
Se han derrumbado viviendas en San Vicente de Cañete, Imperial, Cerro Azul. Sin embargo se tiene referencia que los poblados de Lunahuaná, Hualcará y San Luis de Cañete son los más afectados por el terremoto. El templo colonial de San Luis fue devastado por el sismo, y según corresponsal de RPP la Iglesia de Imperial se encuentra en pésimo estado. Hasta el momento no hay servicio de luz. Las imágenes de a continuación son extraídas de Cañete Hoy.

















6 comentarios:

fiorella dijo...

hola por favor si pudiera poner mas imagenes de san luis y san vicente les agradeceria un monton por que hasta ahora no sabemos nada muchas gracias ah la pagina esta muy buena

Anónimo dijo...

From: wnoriega@hotmail.com
Date: Mon, 20 Aug 2007 10:00:50 -0500
Subject: [peruteatro] ayuda para un pueblo de cañete

AMIGOS:
SE ACABA DE COMUNICAR CONMIGO UN AMIGO DEL PUEBLO: SAN BENITO DE PALERMO

SAN BENITO DE PALERMO ESTA A 10 MINUTOS DE IMPERIAL, EN CAÑETE

Y NO TIENEN AYUDA, ELLOS SOLOS ESTAN REMOVIENDO ESCOMBROS SACANDO A SUS MUERTOS Y SOCORRIENDO A SUS HERIDOS, PERO NECESITAN AYUDA PROFESIONAL Y RECURSOS.

POR FAVOR, ESTOY INTENTANDO COMUNICARLO A LOS MEDIOS, PERO ESTAN SATURADOS.
SI ALGUIEN TIENE UN CONTACTO CON LOS MEDIOS POR PIEDAD, COMUNIQUENLO.

GRACIAS

WILLY
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Jorge Luyo Yaya dijo...

Corresponsal RPP en Cañete

Colaboración periodística desde Cañete: Jorge Luyo Yaya

¿Cómo es posible mantener, como corresponsal, en la ciudad de Cañete a una persona repudiada por la gran mayoría de los pobladores de ciudades como San Vicente, Imperial, Hualcará y demás pueblos de la comunidad cañetana? No lo dicen las emisoras radiales ni el canal televisivo local. Lo dicen las numerosas llamadas telefónicas en las que denuncian la actitud “informativa” parcializada hacia el Gobierno Regional de Lima, de la cual sería el asesor de imagen del presidente. Lo que explica tal actitud poco profesional.

El pueblo denuncia y este cronista puede dar fe de ello. El informe pasado por el señor Cubillas, a RPP el domingo último por la mañana lo dice todo. “El Gobierno Regional ha enviado la ayuda necesaria, ha traslado 20 patrulleros y la seguridad en Cañete está asegurada. El pueblo está tranquilo…”, entre otras “realidades” que el pueblo no comparte. Pareciera que el señor Cubillas estuviera viendo un panorama que no corresponde a Cañete. Esta actitud es reiterada y los cañetanos están muy ofendidos por ello.

¿Puede estar tranquilo un pueblo devastado en su gran mayoría, un pueblo que no tiene servicio de agua y alimentos?, ¿Puede estar tranquilo un pueblo que duerme en las calles debido a lo inhabitable de sus hogares? ¿Puede estar tranquilo un pueblo que es remecido de manera constante con las llamadas “réplicas”?, ¿Puede estar tranquilo un pueblo que ve la discriminación en el reparto de la poca ayuda que llega? ¿Puede estar tranquilo un pueblo que no recibe consuelo de sus autoridades?

San Vicente no es todo Cañete, Cañete es además de San Vicente, Imperial, Hualcará, Socsi, Lunahuaná, San Luis, Pacarán, Quilmaná, Cerro Azul, Nuevo Imperial, La Quebrada, etc. Es triste ver como los pobladores de los caseríos y pueblos apostados en la pista o cercanos a ella colocarse, por encima de la cabeza, cartelitos pidiendo ayuda de los diferentes vehículos que pasan ignorándolos. Ellos, como los de Pisco, Ica y Chincha también son damnificados. Lo mismo pasa con los pueblos de Yauyos y los ubicados a la entrada y salida de Chincha, pueblos como Sunampe, Grocio Prado, Huamampali, Alto Larán, etc. La información periodística en general se centra en las grandes ciudades. Los reportes que se reciben a través de la televisión, diarios y emisoras radiales así lo demuestran. Caminando por esos pueblos destruidos, se respira un ambiente de desesperanza, dolor, incertidumbre y de postración. Cada mirada te pide algo, no se si alimentos, abrigo o simplemente un abrazo.

La ayuda centralizada en los pueblos principales de cada provincia hace una, más aún, injusta discriminación y abandono de los pequeños. Ellos, como todos, también tienen heridas, tienen hambre y sed. Necesitan abrigo, una cama y una carpa donde guarecerse del intenso frío nocturno.

El pueblo de Cañete pide y exige que el señor Cubillas salga de Cañete o que sea removido de la corresponsalía de RPP. Harían bien en investigar estas denuncias que les trasladamos. Lo mismo pasa con el señor Alcalde de Imperial, el cual se pasea en su imponente camioneta por las destruidas calles de su distrito, pero que no conversa con su pueblo. Nada se le escucha decir a esta autoridad. Basta escuchar y leer los programas y periódicos locales para darse cuenta de esta dura realidad. Del alcalde de San Vicente, de la misma manera, nada se sabe. En tres días de nuestra presencia en Cañete, donde acudimos en apoyo a familiares en ese pueblo, nunca escuchamos ni oímos nada de la presencia de la mencionada “autoridad”. Podría estar trabajando con un perfil bajo, tan bajo que casi es imperceptible.

Hualcará Cañete
En lo que fuera la hacienda Hualcará, tierra del afamado ídolo de la “U” Teodoro “Lolo” Fernández Meizán, hoy destruida en su totalidad, pues lo poco que quedó en pie, será (y ya se está haciendo) totalmente derribado para, según lo dicho a la población por los antiguos dueños, los señores Ramos, dará paso a una nueva ciudad.

Resulta que los cooperativistas beneficiados, con el reparto de tierras por parte del gobierno de Velasco, han mantenido un litigio permanente con estos señores por la posición o despojo de los predios que estuvieron ocupando por décadas. No en vano lejos, de la distribución equitativa de ayuda a los pobladores, se les ha ubicado en la parte externa del poblado y se ha empezado, con una enorme maquina, a remover y aplanar lo que quedaba del poblado. La ayuda que distribuyen los Ramos, sería la recibida de otras instituciones y del Estado, pero no de ellos como propietarios de esa parte del pueblo hualcarino. Esa es una preocupación trasladada a estos comunicadores por los asustados pobladores.

Invocamos a ustedes señores de RPP, iniciar un trabajo de investigación, no por el señor Cubillas por supuesto, pues sólo obtendrían un lado de la verdad.

Realidad actualizada en Imperial
Es bueno informar que al distrito de Imperial recibió a partir de las 10 de la mañana del domingo el fluido de agua, con lo cual se ha aliviado en algo sus inmensas necesidades. Además, empezó el recojo del desmonte acumulado en las calles de esa misma ciudad, paralelo a ello se entregó bolsas con algunos productos de primera necesidad por parte de una entidad anónima. Los precios y el abastecimiento de alimentos son de manera normal. El distrito de Imperial conocida como la ciudad abastecedora de verduras tubérculos y frutas, está trabajando aparentemente de manera normal. Los precios del pan y otros se mantienen como antes de la tragedia, los comerciantes han acordado no variar los precios de los productos que proveen.


ESCOMBROS EN CAÑETE

Colaboración periodística desde Cañete: Jorge Luyo Yaya

No lo dicen las emisoras radiales ni el canal televisivo local. Lo dicen las numerosas llamadas telefónicas en las que denuncian la actitud “informativa” parcializada hacia el Gobierno Regional de Lima. El pueblo denuncia y este cronista puede dar fe de ello. El informe pasado por el corresponsal de una importante cadena radial la mañana del domingo último lo dice todo. “El Gobierno Regional ha enviado la ayuda necesaria, ha traslado 20 patrulleros y la seguridad en Cañete está asegurada. El pueblo está tranquilo…”, entre otras “realidades” que el pueblo no comparte. “Pareciera que el señor Cubillas estuviera viendo un panorama que no corresponde a Cañete” dicen los damnificados. Esta actitud es reiterada y los cañetanos están muy ofendidos por ello.

¿Puede estar tranquilo un pueblo devastado en su gran mayoría, un pueblo que no tiene servicio de agua y alimentos?, ¿Puede estar tranquilo un pueblo que duerme en las calles debido a lo inhabitable de sus hogares? ¿Puede estar tranquilo un pueblo que es remecido de manera constante con las llamadas “réplicas”?, ¿Puede estar tranquilo un pueblo que ve la discriminación en el reparto de la poca ayuda que llega? ¿Puede estar tranquilo un pueblo que no recibe consuelo de sus autoridades?

La provincia de Cañete y sus distritos
San Vicente no es todo Cañete, Cañete es además de San Vicente; Imperial, Hualcará, Socsi, Lunahuaná, San Luis, Pacarán, Quilmaná, Cerro Azul, Nuevo Imperial, La Quebrada, etc. Es triste ver como los pobladores de los caseríos y pueblos apostados en la pista o cercanos a ella colocarse, por encima de la cabeza, cartelitos pidiendo ayuda de los diferentes vehículos que pasan ignorándolos. Ellos, como Pisco, Ica y Chincha también son damnificados. Lo mismo pasa con los pueblos de Yauyos y los ubicados a la entrada y salida de Chincha, pueblos como Sunampe, Grocio Prado, Huamampali, Alto Larán, etc. La información periodística en general se centra en las grandes ciudades. Los reportes que se reciben a través de la televisión, diarios y emisoras radiales así lo demuestran. Caminando por esos pueblos destruidos, se respira un ambiente de desesperanza, dolor, incertidumbre y de postración. Cada mirada te pide algo, no se si alimentos, abrigo o simplemente un abrazo.

La ayuda centralizada en los pueblos principales de cada provincia hace una, más aún, injusta discriminación y abandono de los pequeños. Ellos, como todos, también tienen heridas, tienen hambre y sed. Necesitan abrigo, una cama y una carpa donde guarecerse del intenso frío nocturno. Las distribución de ayuda se hace de manera incontrolada, los vecinos se agolpan y pugnan por conseguir algo, pero hay quienes se cambian de ropa y reiteran el recibo. Algunos reciben más, otros reciben poco, pero hay quienes no reciben nada. Esto debe cambiar.

Las autoridades de gobierno harían bien en investigar estas denuncias que les trasladamos, no se nota autoridad ni presencia de gobierno local. Lo mismo pasa con el señor Alcalde de Imperial, el cual se pasea en su imponente camioneta por las destruidas calles de su distrito, pero que no conversa con su pueblo. Nada se le escucha decir a esta autoridad. Basta escuchar y leer los programas y periódicos locales para darse cuenta de esta dura realidad. Del alcalde de San Vicente, lo mismo, nada se sabe. En tres días de nuestra presencia en Cañete, donde acudimos en apoyo a familiares en ese pueblo, nunca escuchamos ni oímos nada de la presencia de la mencionada “autoridad”. Podría estar trabajando con un perfil bajo, tan bajo que casi es imperceptible. El pueblo se queja.

Hualcará Cañete
En lo que fuera la hacienda Hualcará, tierra del afamado ídolo de la “U” Teodoro “Lolo” Fernández Meizán y de la dinastía Fernández, hoy está destruida en su totalidad pues, lo poco que quedó en pie será (y ya se está haciendo) totalmente derribado para, según lo dicho a la población por los antiguos dueños, los señores Ramos, dará paso a una nueva ciudad.

Resulta que los cooperativistas beneficiados, con el reparto de tierras por parte del gobierno de Velasco, han mantenido un litigio permanente con estos señores por la posición o despojo de los predios que estuvieron ocupando por décadas. No en vano lejos de la distribución equitativa de ayuda a los pobladores, se les ha ubicado en la parte externa del poblado y se ha empezado, con una enorme maquina, a remover y aplanar de manera inmediata lo que quedaba del poblado.

La ayuda que distribuyen los Ramos, serían las recibidas de otras instituciones y del Estado, pero no de ellos como propietarios de esa parte del pueblo hualcarino. Los pobladores se quejan que los Ramos mantienen un fundo cuyos trabajadores son beneficiados de manera mayor en la distribución de la ayuda recibida, lo que ha causado divisiones y protestas. Esa es una preocupación que nos trasladaron los asustados pobladores, no vaya ha ser que después de la tragedia, resulten sorprendidos y sin el espacio de hogar que ocupaban.

Realidad actualizada en Imperial
Es bueno informar que al distrito de Imperial recibió a partir de las 10 de la mañana del domingo el fluido de agua, con lo cual se ha aliviado en algo sus inmensas necesidades. Además, empezó el recojo del desmonte acumulado en las calles de esa misma ciudad, paralelo a ello se entregó bolsas con algunos productos de primera necesidad por parte de una entidad anónima. Los precios y el abastecimiento de alimentos son de manera normal. El distrito de Imperial conocida como la ciudad abastecedora de verduras tubérculos y frutas, está trabajando aparentemente de manera normal. Los precios del pan y otros se mantienen como antes de la tragedia, los comerciantes han acordado no variar los precios de los productos que proveen. Los damnificados deberían probar su condición de tal.



Informe al 20 de agosto de Defensa Civil
Según últimas cifras de Defensa Civil el sismo del día 16 fue de grado 7.9 en la escala de Richter, con una duración 3.30 minutos con una secuela de 503 fallecidos, 1039 heridos. La réplica del 19 en la tarde fue de 5.5 grados. Hay una realidad de desolación, dolor y la preocupación de la gente que no está produciendo, por lo tanto, no está generando ingresos para el sustento de sus familiares e hijos y la realidad es que han quedado sin nada. El gobierno ha ofrecido ayuda económica para ayudarlos a salir de esta desgracia.









































PERU DESPUÉS DE TERREMOTO INFORME DE DEFENSA CIVIL
Por: Jorge LUYO YAYA CORRESPONSAL DE EL SOL NEWS EN ICA PERÚ
JLIMAGENES@HOTMAIL.COM

A cuatro días de ocurrido el terremoto en el sur del Perú, la oficina de INDECI (Instituto de Defensa Civil del Perú), ha evacuado un informe final (hasta el lunes 20 de agosto) de los daños dejados por el terremoto que, finalmente, se ha establecido fue de 7.9 grados en la escala de Richter, con epicentro en el mar del puerto y ciudad de Pisco a 4 horas al sur de Lima capital del país inca.

Los fallecidos que se han podido contabilizar suman, al lunes 20 de los corrientes, son 503, los heridos 1039 y un número no establecido de personas declaradas como desaparecidas. Las réplicas superan las 450, siendo la última, la del día domingo, la más fuerte y que registro en la escala de Richter 5.5 grados.

Las personas siguen propalando por las emisoras del país avisos reclamando la presencia o la búsqueda de los familiares que no logran ubicar. En los escombros de la iglesia San Clemente, en la que al momento del sismo se celebraba un servicio religioso que habría concentrado una doscientas personas, estas habrían quedado sepultadas por los escombros.

La seguridad ha ido recobrando la normalidad, los pillos y bandas de personas, que se aprovecharon de la desesperación e imposibilidad de ocupar su predio, habrían sido controladas. Los presos (unos 320) que habían salido del encierro, debido a que las paredes del penal de Tambo de Mora, un puerto pequeño vecino a Pisco, han ido regresando algunos y otros capturados, estos serían unos 150. La revisión de pasajeros se sigue realizando a lo largo de las carreteras provenientes de la zona de desastre en búsqueda de los reos faltantes.

Los distritos de Chincha, Pisco, Ica y Cañete siguen recibiendo la ayuda llegada del extranjero y de todas partes del país. En Cañete hay un poblado llamado Hualcará, que ha quedado totalmente desaparecida y que lo poco que quedó en pie está siendo destruido para que en ese mismo terreno se construya un nuevo poblado. Felizmente en este lugar no hubo víctimas que lamentar. El gobierno peruano ha prometido seguir con asistencia, con la salud y la entrega de dinero para que los damnificados puedan restablecer sus hogares.

Milagro después del terremoto
En los casos de desgracia también suceden casos considerados como milagros. Un bebe nació luego del sismo y cuando su madre era atendida de sus heridas. Cuatro días después del terremoto un hermoso bebe fue rescatado con vida de entre los escombros. Su joven padre lo había protegido con su cuerpo. Este niño fue encontrado por los rescatistas en lo que fue la iglesia San Clemente de Pisco, en ese mismo lugar fue encontrado, encaramado a una columna de la iglesia, el párroco José Torres, quien celebraba una misa de difunto en el preciso momento del movimiento telúrico. Pero la réplica del domingo causó la muerte de un niño que apoyaba a su padre en las labores de recojo de los destrozos de su hogar.

La opinión pública del Perú indica que hay unanimidad en el criterio que nunca antes se había visto y sentido tanta solidaridad. Ésta viene de los otros paisanos peruanos, de ciudadanos y gobiernos extranjeros. El sector empresarial ha mostrado su mejor rostro: El de la solidaridad. Los personajes y políticos han colaborado con el Banco de Sangre. No han faltado los que han pretendido hacer un circo y momentos para la figuración desmedida e inoportuna y los delincuentes que han organizado “sicosociales” para distraer, aún más, a los damnificados. Empresas de transportes que han aprovechado la fecha para el aumento desmedido en el precio de los pasajes. A pesar de todo ello, el pueblo camina a hacia la recuperación.

El “Señor de Luren”, patrono de los iqueños y de una gran parte de los peruanos, fue sacado el día domingo en procesión por las destruidas calles de Ica. La fe es lo último que se pierde.

El presidente Alan García salió a los medios a agradecer la ayuda internacional, nacional y a reprochar las conductas de los bándalos que se aprovechan de la desgracia ajena y de los políticos e instituciones del mismo sector que encuentran esos momentos propicios para hacer proselitismo. Invitó a los partidos, incluyendo al APRA, a colaborar con la reconstrucción de los pueblos. “Cada partido o agrupación política, incluyendo mi partido, deben tomar un lugar para hacerse cargo de su reconstrucción” dijo ante la numerosa prensa, entre la que se encontraba El Sol News.

Carmen Salinas D dijo...

Que sorpresa encontrar comentarios contra la familia Ramos de alguien de Hualcara. Mas que sorpresa pena, pues sin tener obligacion la familia se ha roto el lomo por la gente. Digo sin obligacion, porque como menciono el sr. Luyo, fueron despojados por el dictador velasco. Sin embargo, tengo entendido que la reparticion ha sido equitativa.
Informese mejor señor y no se confunda, sepa que la ayuda del gobierno no llego a tiempo, pero que gente preocupada como yo, los Ramos y Empresas particulares, si nos apresuramos por ayudar a aquellos olvidados momentaneamente por el estado.

Anónimo dijo...

estuve hace una semana en Imperial, San Vicnte, Hualcara, etc y me dejo el corazon desecho, porque mis dias de ninez se perdieron solo quedan en el recuerdo. Mucha tristeza me embarga y ojala que pueda regresar pronto para una vez mas dar un granito de arena. Quiero y anoro la tierra de mis padres y abuelos.

Jorge Luyo Yaya dijo...

GUSANOS Y CAMPAÑILLAS
Cuento Cañetano por: Jorge Luyo Yaya

Apenas amanecía y ya la “negra Seco” hermana de Enrique (“el príncipe”) y el “negro comegato” Calón, pasaba por toda la ranchería gritando el nombre de cada uno de nosotros, ocasionales trabajadores. En la chacra como en las haciendas el día empieza muy de madrugada.

Las 5 de la mañana y el movimiento de gente es cosa común y evidente en la ranchería. Los tambos o tiendas ya están con sus puertas abiertas, el pan caliente llega desde la panadería del japonés (nisei en realidad) Minor. Se suma a la madrugadora compra: huevos, harina, azúcar y todo lo que permita preparar el desayuno y el fiambre para el medio día en los potreros de la hacienda, en este caso Hualcará.
(Hualcará ya es historia, el terremoto del 15 de agosto del 2007 se llevó recuerdos, sueños y todo lo que allí viví en mi niñez y parte de mi juventud).

El “pata de judas” Simón, “Beino”, “Carraqui”, Juan Chico, Augusto “hielo” Flores y “Polín” ya van siguiendo a “Seco”, hacia la “pirquita” del estadio Lolo Fernández. A ese lugar llegaban los rezagados, entre ellos, yo. Luego “Curita”, “Bola de oro”, los hermanos Pablo y “Geño”, entre otros. El mayor de esos madrugadores trabajadores de la hacienda no pasaba de los 10 años.

Ninguno estaba por voluntad ajena, todos éramos voluntarios trabajadores. Además, éramos especialistas para la extracción de los dañinos gusanos de hoja de las plantas de algodón. Esa era una de las tan especializadas labores que desempeñábamos. La otra era la extracción de las campañillas, que será motivo de otro especial relato.

La “negra Seco” pasaba lista y uno a uno contestábamos el llamado de la caporala. La verdad no se si Seco era corta de vista o no sabía leer, el asunto es que ella se acercaba la lista a los ojos y le costaba descifrar los nombres y, más fácil, los decía de memoria.

Una vez completa la lista, ella adelante y nosotros atrás, siguiéndole los pasos y escuchando las advertencias de buen comportamiento y, sobre todo, nada de vivezas. Seco caminaba con una larga rama seca en la mano. Los trabajadores la seguíamos en medio de un bullicio por la algarabía madrugadora.

La hacienda, en las horas de trabajo, se mostraba sombría y sin el bullicio que la gente de nuestra generación acostumbra hacer para advertir de nuestra presencia. De vuelta y después de la ardua faena las calles de la ranchería, con una sarta de palomillas bulleros, volvían a ser las mismas de siempre.

Una vez en el campo, Seco, iba entregando una a una la raya correspondiente a cada uno de los trabajadores. Antes de ingresar al surco, nos poníamos un saco, esos para el arroz, de yute grueso. El rocío de la madrugada es abundante en la punta de las hojas del algodón, fácilmente te bañan en tan solo las primeras plantas.

El trabajo consistía en ubicar a los gusanos que se comen las hojas de las plantas del algodón. Estos gusanos, inteligentes ellos, se movilizan por la parte posterior de la hoja y no son visibles con la simple mirada. Por ello es que formábamos parte de los especialistas por nuestra baja estatura.

Los gusanos una vez ubicados, se les metían en una botellita, esas de1/4 de litro, en la que se vendía el popular cañazo. Se le llenaba hasta la mitad de agua y el gusano, una vez dentro, se ahogaba. Los había de todos los tamaños. Todos caminábamos al mismo paso, nadie podía quedarse atrás. El ritual se repetía una y otra vez hasta terminar de revisar el potrero. Si alguien se retrazaba, todos estaban dispuestos a colaborar.

Al medio día, la “Seco” nos decía ¡muchachos vamos a descansar!. ¿Qué han traído para preparar el almuerzo?
Algunos traían camotes, otros, papas, otros un poco de fideos, algunos una latita de atún, sal, aceite, cebollas, etc. La capataz, con lo que había, preparaba un sabroso plato. Una vez comidos, corretear un rato y luego a seguir con la tarea.

Terminado de limpiar el potrero, salíamos a la cortadera o a la cabecera del terreno y cada uno debía hacer montoncitos de 10 gusanos cada uno. Pero la viveza criolla a tan temprana edad, hacía que algunos cortáramos en dos, con una escondida gillette, a los gusanos mas grandes.

La “Seco” que de tonta no tenía nada, revisaba los gusanos. Supongo que antes si le habíamos pasado gato por liebre y al darse cuenta del engaño, con el palito seco, revisaba los montoncitos de 10 gusanos.

“Carraqui”, díme, ¿cuántas cabezas tiene un gusano?
Una, ña “Seco”
¡Entones como es que este no tiene cabeza!
No se, yo así lo encontré en la hoja.
Ah, eres vivo ¿no? Y con la rama seca nos aplicaba un golpe en el fundillo.
¿Vivezas conmigo? Yo les voy a enseñar a ser vivos. Y otro ramazo más.

Pasado el mal rato, se entregaban todos los gusanos a la “Seco” y ella, los depositaba en un recipiente más grande y luego lo entregaba al administrador, el mismo que confeccionaba una lista con lo recogido por cada especialista.

Los sábados, día de pago. Todos los trabajadores de la hacienda Hualcará, se bañaban, se peinaban diferente a otros días, se ponían ropa limpia bien almidonada. Era día de pago y todo era alegría. La ventanilla de pago abría a las 3 de la tarde. El pagador empezaba a llamar por orden alfabético a cada uno de los trabajadores. Antes, hacía la salvedad de querer pagar a la generación mínima de los trabajadores. Los “viejos” se “oponían” a la propuesta. Pero una vez, pasado el susto, nos llamaban uno por uno a cobrar. Cada vez que se escuchaba el nombre del mini trabajador empezaba la chacota. La misma se repetía con cada nombre.

Las vivanderas, cada sábado, servían comida, ésas de fiestas. Ya con plata en el bolsillo nos podíamos dar el gusto de pedir a la carta. Llegando a la casa entregábamos el producto de nuestro “duro” trabajo. Nos daban algunos soles para tener en el bolsillo. Pero, que satisfacción y alegría el trabajar, cobrar, y aportar a la casa en nuestras vacaciones escolares.