domingo, 1 de agosto de 2010

GRAN CORSO Y PASACALLE "AGOSTO NEGRO 2010" - CAÑETE

En el marco de las festividades por el XVIII Aniversario del "Día del Arte Negro", se realizará el espectacular Corso y Pasacalle "AGOSTO NEGRO 2010", este domingo 08 de agosto, desde las 02:00 p.m. a lo largo de la Avenida Mariscal Benavides de la ciudad de San Vicente de Cañete.

Participarán delegaciones artísticas y culturales de diversas instituciones educativas, institutos superiores, universidades, academias de baile, urbanizaciones, asentamientos humanos, centros poblados, y otros grupos debidamente organizados.

En esta oportunidad, se entregaran importantes premios consistentes, como obras valorizadas en S/. 50000 para los barrios participantes, proyectores multimedia y dinero en efectivo para las instituciones de nivel escolar y superior, además de S/. 3000 entre las academias de baile ganadoras.

Las inscripciones pueden efectuarse en la Oficina de Secretaría de Regidores, ubicada en Jirón Bolognesi 250, del distrito de San Vicente de Cañete, hasta el 06 de agosto, conforme a las bases elaboradas para el desarrollo de tan importante evento cultural.

La Municipalidad Provincial de Cañete los invita a celebrar juntos el Día del Arte Negro en Cañete, incentivando el turismo como medio de desarrollo, e identidad de nuestra localidad.

RECONOCEMOS LA IMPORTANTE ATENCIÓN DE SU DIVULGACIÓN.
MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE CAÑETE

martes, 11 de mayo de 2010

"RITMOS NEGROS DEL PERÚ" ... Reseña

Pocos trabajos orgánicos con enfoque científico, se han hecho sobre la música popular de la población afrodescendiente en el Perú. Este es uno de ellos, desde la etnomusicología. .Se publicó originalmente en inglés en el 2006 (Wesleyan University Press), con el título "Black Rhythms of Peru: Reviving African Musical Heritage in the Black Pacific" parafraseando los versos iniciales de la famosa décima de Nicomedes Santa Cruz. La autora elabora y sustenta la siguiente hipótesis: Existen comunidades diaspóricas de origen africano ubicadas a lo largo del Pacífico Negro, en situación de mayor dispersión y marginación histórica con relación a las que están en el Atlántico Negro. El concepto de Pacífico Negro lo deriva del trabajo de Paul Gilroy, "The black Atlantic" (1993). Tanto el Pacífico Negro como el Atlántico Negro, son entendidos como espacios de la memoria de la diáspora africana. En el Pacífico Negro, y especialmente en el Perú, su zona de investigación, Feldman observa la gestación, evolución, ocaso y/o permanencia de diferentes proyectos de la memoria afroperuana, sucesivos a partir de los años de 1950. De su análisis de estos proyectos, concluye que, en su búsqueda de recuperación de una memoria histórica perdida debido a que fue sistemáticamente despreciada e invisibilizada por el orden establecido, las comunidades diaspóricas del Pacífico Negro (peruanas) recrearon y reinventaron un repertorio folklórico en base a fragmentos sobrevivientes de su propia memoria y a préstamos y adaptaciones de elementos de las culturas del Atlántico Negro, principalmente afrocubanas y afrobrasileñas. Esto convertiría al Pacífico Negro en una zona periférica respecto al Atlántico Negro. Al mismo tiempo que buscó estos referentes de "refuerzo" en "el otro lado", la conciencia diaspórica afroperuana valoró y procuró afianzar sus referentes con la cultura criolla costeña (específicamente, limeña), pero sin confundirse con ella. La autora llama a esto último, una doble conciencia afroperuana.

Los proyectos de la memoria gestados desde mediados de la década de 1950, que identifica claramente y que ocupan cada capítulo de su libro, son:

1. LA NOSTALGIA CRIOLLA DE JOSÉ DURAND: . 
Describe cómo un intelectual blanco criollo como José Durand (especialista en literatura hispana colonial, amante de los libros raros, acucioso garcilista, y gran conocedor de la música popular costeña) fundó la Compañía Pancho Fierro en 1956, considerada por muchos como el primer grupo de folklore que rescató y reconstruyó la música y danzas negras tradicionales que habían sido prácticamente olvidadas o absorbidas dentro de la música criolla. Al llevar al escenario danzas y canciones reconstruidas en base a fragmentos de la memoria y a los arreglos que crearon los principales artistas negros que convocó (su principal consultor fue Porfirio Vásquez, nacido en Aucallama - Huaral, considerado como el que recreó el festejo); generando por primera vez su celebración pública sentó las bases iniciales para lo que Feldman llama el renacimiento de la diáspora afroperuana. Esta revalorización inédita de las expresiones culturales afroperuanas por parte de la sociedad blanco-mestiza criolla, se debió en buena medida a la amenaza que sentía ante la creciente migración que estaba andinizando la ciudad. Los bailes y danzas exploraban una memoria histórica de esclavitud -reforzando estereotipos raciales- y no precisamente una tradición de cultura viva y cambiante que afianzase una conciencia afroperuana. El espectáculo era apreciado por la sociedad blanca-mestiza criolla, no precisamente por la población afroperuana, por ello, la autora encuentra que esta propuesta estaba imbuida de "la obsesión nostálgica de Durand por el época colonial" (p. 56). De acuerdo al repertorio, más que la época colonial, dicha nostalgia apuntaba al siglo XIX. Entre los géneros rescatados y recreados destacaron el Son de los Diablos y el Festejo. La Compañía duró sólo dos años, pero sentó un precedente decisivo; en ella se iniciaron las carreras de la mayoría de los principales artistas afroperuanos del renacimiento (estuvieron Nicomedes Santa Cruz, Abelardo Vásquez, Caitro Soto, Ronaldo Campos, Juan Criado, Olga Vásquez, entre otros).

2. LAS MEMORIAS ANCESTRALES DE VICTORIA SANTA CRUZ Y EL PROYECTO CUMANANA:
El proyecto Cumanana fue iniciado en 1959 por Victoria y su hermano Nicomedes. Era un proyecto de teatro, música, danza y poesía, con base en la investigación y recreación del folklore afroperuano. Por primera vez en la historia, artistas afroperuanos diseñaban y dirigían un proyecto cultural para reivindicar la presencia y el aporte africano en el Perú. "Mientras Victoria desarrolló un método basado en el ritmo y la memoria ancestral, Nicomedes se involucró en la investigación bibliográfica, la recolección etnográfica del folklore y los estudios literarios. Ella se volvió famosa por sus puestas en escena y su coreografía, mientras que él fue más conocido como poeta y músico (aunque Victoria también compuso música y poesía)" (p. 64). Al poco tiempo, la asociación entre hermanos se disolvió. Victoria puso en escena Zanahari (1960) y Malató (1961) con mucho éxito, obras en las que reconstruyó prácticas religiosas derivadas de África (con información que Porfirio Vásquez le dio), que despertaron lo que Feldman llama la conciencia diaspórica, el orgullo racial de los miembros de su Compañía. Después de Malató, Victoria recibió una beca para estudiar teatro y coreografía en París. Enriquecida con sus experiencias en Europa y África, regresó al Perú en 1966, para formar la Compañía Teatro y Danzas Negras del Perú. En ella aplicó su técnica del ritmo y la memoria ancestral, cosechando más éxitos en presentaciones en el país y el extranjero, donde destacaron Ronaldo Campos, "Lalo" Izquierdo, Teresa Palomino, Lucila Campos, entre otros. En 1969 fue nombrada Directora de la Escuela Nacional de Folklore y en 1973 se le dio la dirección del Conjunto Nacional de Folklore, con la cual hizo exitosas presentaciones en el extranjero. El segundo gobierno militar terminó en 1980 y con ello el apoyo el folklore. En 1982, Victoria dejó su puesto para enseñar teatro en la Universidad Carnegie-Mellon de Pittsburgh, donde se quedó hasta 1999. Regresó al Perú donde vive un relativo retiro hasta hoy. Su aporte más perdurable ha sido la recreación de danzas afroperuanas olvidadas, especialmente el landó (junto a su hermano Nicomedes) y la zamacueca, así como el despertar de la conciencia del ancestro africano en la diáspora afroperuana mediante sus técnicas de ritmo y la memoria ancestral.

3. LA NEGRITUD PERUANA DE NICOMEDES SANTA CRUZ:
Este artista es la mayor voz literaria de la negritud peruana. Aparte de poeta decimista, tiene un importante rol fundante en el renacimiento de la música afroperuana (como recopilador, arreglista, compositor y productor discográfico). Si bien en sus inicios tuvo una orientación predominantemente africanista (inserta en el movimiento internacional de la negritude postcolonialista), con el tiempo fue madurando hacia un pensamiento más intercultural e integrador. Procuró demostrar los orígenes africanos de las tradiciones criollas y afroperuanas, tomando prestadas algunas hipótesis de investigaciones sobre el legado afrocubano y afrobrasileño. Su primer viaje al Brasil en 1963 lo impactó, porque vio que la fuerza vital del aporte africano a la constitución de la nación era reconocida y celebrada (evidentemente, no ahondó en las profundas estructuras de dominación y exclusión racial que han imperado y siguen imperando en Brasil). A su retorno de Brasil en 1964, grabó el doble LP Cumanana, prolijamente descrito e ilustrado en un folleto de más de 100 páginas, con una completa compilación de los géneros revividos hasta entonces. Un hito discográfico de la memoria ancestral afroperuana, que se distribuyó en 71 países y se reeditó en 1965, 1970 y 1994 (en CD). En una de sus teorías más polémicas (inserta en el folleto del disco), sostuvo que el lundú era un baile de pareja africano que había dado origen al olvidado landó afroperuano, el antecesor de la zamacueca, y ésta a su vez de la marinera. Sostuvo incluso, que el lundú africano había dado origen desde los siglos XV y XVI, a más de 50 bailes de pareja de Portugal, España y las Américas (p. 119). De acuerdo a la visita que hizo Feldman a la Biblioteca de Nicomedes en Madrid, los escritores brasileños Edison Cameiro y Luis da Cámara, que escribieron sobre el lundú brasileño colonial (de supuesto origen congo-angoleño), ejercieron mucha influencia en su teoría. Aunque ésta no prosperó mucho, sí quedó la idea más o menos aceptada de que el landó dio origen a todas las músicas y danzas negras del Perú (más allá de que ello no se haya comprobado musicológicamente). En esta línea, el landó recuperado más emblemático del LP Cumanana, es "Samba Malató", para el cual Vicente Vásquez creó un acompañamiento de guitarra que ha quedado canonizado. Este tema se quiso "africanizar" con voces sin significado claro (alamucurú oloña loña...), lo que posteriormente Nicomedes rectificó como un error, pero igual, siguen siendo incluidas en muchas interpretaciones hasta hoy. Ante la comercialización burda que crecía en el folklor afroperuano, Nicomedes y su conjunto Cumanana grabaron el LP Socabón en 1975, documentando la manera correcta de tocar e interpretar los géneros, dando además, especial espacio a la marinera limeña. Poco después grabó Los Reyes del Festejo, dedicado a Porfirio Vásquez, a fin de afianzar un canon de interpretación "auténtica" del festejo. A su regreso en 1974 de un viaje a Senegal, comienza a distanciarse de la revolución militar, y se dedica a hacer frecuentes viajes internacionales. Va perdiendo audiencia en su patria hasta que en 1980 se va a residir a España con su familia. Allí se dedicó a la radio, dio seminarios, conferencias, entrevistas, escribió artículos y terminó su libro sobre la décima peruana (1982). En 1990 la embajada del Perú lo condecoró por servicios distinguidos. Murió en 1992. El archivo "Nicomedes Santa Cruz", está albergado en La Casa de América en Madrid.

4. LA ESTILIZACIÓN Y CANONIZACIÓN DEL FOKLORE NEGRO POR PARTE DE PERÚ NEGRO: . 
Este es el proyecto de la memoria más exitoso y longevo. Se fundó a inicios de 1969 con Orlando "Lalo" Izquierdo, Víctor Padilla, Rodolfo Arteaga y Ronaldo Campos (a la cabeza), y sigue vigente hasta hoy. En su primera etapa recibió el apoyo del gobierno de Velasco Alvarado, interesado en fomentar la cultura nacional frente al imperialismo cultural norteamericano y europeo. De acuerdo a Feldman, Perú Negro estilizó y canonizó los géneros recreados en el renacimiento, reforzando tanto su carácter nacional como su "africanidad". A esto lo considera una "neofolklorización" fijada en lo premoderno, que el gobierno militar oponía a las modas de músicas y bailes extranjeros (p. 156). A los pocos meses de fundado, por recomendación de Chabuca Granda, Perú Negro es invitado al Festival Iberoamericano de la Danza y la Canción en Buenos Aires. Allí, con asesoría del poeta César Calvo, presentaron el espectáculo La Tierra se hizo nuestra con el que ganaron de manera categórica. Gracias a ello, iniciaron una etapa de consolidación y reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional. Perú Negro sumó al legado de las etapas anteriores del renacimiento, un consciente trabajo de recopilación de la memoria de sus mayores (principalmente las hermanas Lucila y Benedicta de la Colina, madres de Ronaldo Campos y Caitro Soto respectivamente, nacidas en San Luis de Cañete) y en general, de pobladores rurales del sur chico de Lima. Como resultado, produjeron dos innovaciones que han quedado canonizadas hasta hoy: el sonido y la coreografía. El sonido lo "africanizaron" más dando particular protagonismo al cajón, seguido de otros instrumentos de percusión de origen afrocubano (bongó, congas, tumbadoras) que habían llegado en los años 60 a los proyectos de Victoria y Nicomedes Santa Cruz, de la mano del músico cubano Guillermo "El Niño" Nicasio Regueira. Su hijo Macario Nicasio Febres afianzó este aporte como miembro de Perú Negro. Por su parte, Ronaldo Campos creó los patrones de cajón para cada género, que fue madurando desde su participación en los grupos de los hermanos Santa Cruz. Se trataba de una percusión africanizada, que al mismo tiempo mantenía firmes vínculos con los patrones de la música criolla (la "doble conciencia" de la que habla Feldman). En la coreografía estilizaron y dieron mayor protagonismo a las performances de danza teatralizada, recogiendo de las técnicas de la "memoria ancestral" de doña Victoria. Con la partida a inicios de los 80 de los hermanos Santa Cruz, Perú Negro quedó como el proyecto de memoria afroperuana dominante hasta el día de hoy, más allá de las observaciones que se le han hecho: Que fija la memoria afroperuana sólo en el pasado, "limitados a presentar en el escenario la parte de sus ancestros premodernos esclavizados" (p. 201), que está más orientado a una audiencia blanca criolla y extranjera, y que en la mayor parte de las innovaciones hechas por los fundadores en los años 70, han permanecido casi iguales hasta hoy, más allá de los recientes esfuerzos creativos de Rony Campos, hijo y sucesor de Ronaldo. Al mismo tiempo sin embargo, sus recreaciones han dado forma a una memoria histórica que fue casi destruida por la narrativa oficial; llenar ese vacío es de todas maneras, para muchos, un acto de reivindicación.

5. LA LEYENDA DE CHINCHA COMO CUNA DEL FOLKLOR NEGRO:
Feldman ubica la construcción de esta leyenda en "la confluencia de dos proyectos: el despertar de la comunidad diaspórica en el Perú y el proceso de construcción de un enclave de la industria del turismo cultural (afroperuano)" (p. 208). ¿Por qué Chincha? Si existieron otras muchas poblaciones negras que conservaron (aunque sea fragmentariamente) sus tradiciones. Simplemente hubo un efecto acumulativo: algunos exponentes de la Compañía de Pancho Fierro y de Perú Negro provenían del sur de Lima, los grupos de Cumanana acudieron a esas zonas para recolectar información, y ya en los 80's, Miki Gonzáles impulsó con éxito sus proyectos de rock desde allí (con la familia de Amador Ballumbrosio en El Carmen, específicamente). Como sea que Chincha era el origen de parte de las expresiones reinventadas y escenificadas por el renacimiento, esta relativa sobre-exposición pública la hizo ícono incontestable de las más "auténticas" tradiciones afroperuanas, relegando a otras zonas importantes del legado afroperuano como Aucallama (tierra de Porfirio Vásquez, en Huaral-Lima), Zaña (Lambayeque), San Luis (Cañete-Lima), Yapatera (Morropón-Piura), Acarí (Caravelí-Arequipa), etc. Sólo Cañete, le disputa seriamente a Chincha el título de "cuna" de la música negra. Feldman toma el concepto autenticidad escenificada de Ean Cc Cannell (The Tourist: A new theory of the leisure class, 1976) para descubrir como es que Chincha se ha trabajado una "auténtica" cultura negra orientada al turismo, que no reditúa en un desarrollo real para los pobladores. Un ejemplo de ello se ve con nitidez en la Hacienda San José (S. XVII), convertida en un oasis de confort para el turista, en medio de la pobreza de los pobladores; "muchos residentes del vecindario trabajan para la hacienda en una relación de poder que no dista mucho de aquella de la esclavitud" (p. 221). Las fiestas principales son el Carnaval Negro, y la Navidad Negra, que conservan tradiciones verdaderas (la Yunza en el primer caso, los Atajos de Negritos y las Pallas en el segundo), pero que acusan en mayor o menor medida, prácticas de autenticidad escenificada e "hibridez" entre lo premoderno y lo moderno. Feldman observa la paradoja de que sean los propios pobladores de Chincha, conscientes de los posibles beneficios del turismo, quienes adoptan las recreaciones e invenciones del renacimiento urbano para escenificarlas como expresiones de la "auténtica" tradición negra local (es el caso del festejo por ejemplo, una recreación de Porfirio Vásquez, natural de Aucallama). Más allá de las fiestas principales, la vida en Chincha no se diferencia mucho de otras poblaciones rurales marcadas por los efectos desestructurantes de la globalización, tanto en los hábitos de consumo como en los gustos musicales (cumbia, rock, salsa, etc.) y en la realidad de la translocalización de sus habitantes. .

6. LO COSMOPOLITA DE LA IDENTIDAD NEGRA. SUSANA BACA COMO PRINCIPAL EXPONENTE:
En este último capítulo, la autora corrobora algo reiterativo en el resurgimiento afroperuano: la existencia de outsiders no negros que operan como "descubridores" de las esencias de la cultura afroperuana. José Durand para el caso de la Compañía Pancho Fierro, Chabuca Granda y César Calvo (temporalmente, en los inicios) para el caso de Perú Negro, Miki Gonzáles para el caso de la familia Ballumbrosio, y ahora, David Bryne para el caso de Susana Baca. El "descubrimiento" se dio por cosas del destino, Bryne estaba en Nueva York, matriculado en un taller de música latinoamericana dirigido por Bernardo Palombo. Se le pidió traducir la letra de una canción titulada María Landó, que Susana Baca grabó en 1980. Inmediatamente cautivado, se dedicó a indagar más sobre esta música que hasta entonces desconocía, y al poco tiempo decidió grabar una compilación de música afroperuana con su sello Luaka Bop. Susana Baca ya tenía una larga trayectoria artística en el Perú, pero no era valorada y reconocida, por ser negra y no acoplarse a los cánones folklóricos de lo afroperuano; ya antes de conocer a Bryne, "los años de ir labrándose su propio camino habían hecho de ella una artista madura, encaminada, con una visión cosmopolita de la música afroperuana, que solo podía "vender" fuera del Perú" (p. 272). En 1995, Luaka Bop liberó el CD "The soul of Black Peru", en la tapa, Bryne explicita que Susana Baca la inspiradora de este álbum, lo que explica el hecho de que sólo ella hubiera visto catapultada su carrera a nivel internacional, en relación a los otros artistas incluidos en la compilación. Entre 1997 y 2002, ella ha sacado otros tres discos con Luaka Bop, al tiempo que ha realizado frecuentes giras internacionales por el mundo. Permanece más tiempo en el extranjero que en el Perú, y es más conocida y reconocida allá que acá. Paradójicamente, no siendo tan reconocida en su país, es la única artista que representa lo "afroperuano" antes el vasto auditorio internacional de la World Music. Si bien Perú Negro hace giras internacionales frecuentes, en su caso se da la paradoja que sus audiencias en el extranjero suelen ser en un amplio porcentaje, de origen peruano, mientras en el Perú son los turistas extranjeros y la elite criolla. Ella cuida las letras de las canciones (muchas veces, poemas musicalizados) y el modo de interpretarlas; ha manifestado su deseo de no ser encasillada como una artista afroperuana de la World Music, sino como una artista nacida en el Perú con una individualidad en si misma que procura enriquecer sus propuestas musicales. Hoy es al artista (afro)peruana, más cosmopolita que hay, sino la única. . Luego Feldman trata brevemente sobre la identidad entre los residentes peruanos en Estados Unidos, cuya nostalgia los hace llevar desde el Perú a artistas que reinscriben incesantemente el canon estilizado de Perú Negro, y sobre algunos artistas afroperuanos que tratar de abrirse paso allá, principalmente Eva Ayllón. Para cerrar, menciona la experiencia del grupo Teatro del Milenio (conocido como Kimba Fá), que toma mucho de las enseñanzas de la "memoria ancestral" de Victoria Santa Cruz, siendo un ejemplo de ello, la recuperación de la marimba en su obra "Karibú".

De este brevísimo recuento de lectura, surgen algunas cuestiones sueltas e incompletas: .
  • La idea de un Pacífico Negro en el que la diáspora africana comparte rasgos comunes necesita corroborarse con estudios similares en Bolivia, Chile, Ecuador, Colombia, Centro y Norteamérica. Precisamente porque las dispersiones e intermediaciones fueron mayores, sería menos previsible que en el caso del Atlántico Negro. De corroborarse, pueden surgir nuevos planteamientos acerca de las "periferias", acaso existan "periferias de las periferias".
  • Hay países como Colombia, México y otros de Centroamérica que son bioceánicos, cuyas poblaciones afrodescendientes seguramente presentan dinámicas internas (y externas) específicas.
  • El "proyecto de la memoria" afroperuano canonizado no abarca la cultura afroperuana existente. Como ya está mencionado, existen zonas donde la herencia afroperuana presenta peculiares características poco conocidas por los peruanos.
  • Pensaba en una mayor incursión en el rol que tuvieron los hermanos Augusto y Elías Ascuez y Manuel Quintana ("El Canario Negro") para la conservación de la herencia criolla de raíz africana. Ellos, siendo valiosos portadores de la memoria afroperuana, se sintieron e identificaron como criollos. Son un ejemplo de cómo la invisibilización de lo afroperuano pasó por una absorción de su legado dentro de la música criolla.
  • Algo que han recalcado algunos autores (como Javier León) es que hay danzas afroperuanas que tenían-tienen influencia andina-mestiza. El Son de los Diablos se acompañaba con arpa en el siglo XIX pero la Compañía Pancho Fierro no la "revivió". Actualmente se sigue practicando la Yunza de Carnaval, así como el Atajo de Negritos y las Pallas en Navidad (región Ica). Al parecer, en busca de la recuperación de una memoria ancestral se ha procurado africanizar antes de identificar y resaltar los aportes andinos a la cultura afroperuana, sobretodo en los casos de "escenificación de autenticidad". Salvo el Son de los Diablos, las otras 3 danzas mencionadas (que siguen siendo parte de la cultura viva en la región Ica) no suelen ser incluidas en el repertorio de los elencos folklóricos.
  • La autora sitúa su trabajo, dentro de una secuencia de estudios que se complementan: The musical traditions of the blacks of coastal Peru de William Tompkins (Los Ángeles: Universidad de California, 1981), su trabajo, y The aestheticization of tradiction: Professional afroperuvian musicians, cultural reclamations and artistic interpretations de Javier León (Austin: Universidad de Texas, 2003). Las tres son tesis doctorales. Tenemos en el Perú sólo la traducción al español de una de ellas (el libro aquí reseñado). Sería necesario e impostergable viabilizar la traducción y publicación de las otras dos, o mínimamente, contar con ejemplares en inglés en alunas bibliotecas locales.
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Marcela Cornejo Cantera de Sonidos

domingo, 11 de abril de 2010

LOS 80 DE DON PEPE

LOS 80 DE "DON PEPE"
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Criollo de pura cepa, don Pepe Villalobos el maestro de la música afroperuana acaba de cumplir sus 80 años. José Villalobos Cavero, nació el 8 de abril de 1930 en el limeñísimo Barrios Altos. Don Pepe, de ascendencia cañetana, es uno de los mejores compositores de festejo; y es que quien no ha bailado o escuchado sus temas en la voz de su primo Arturo "Zambo" Cavero, piezas infaltables en cualquier peña criolla y en cualquier fiesta o jarana criolla.
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Dentro de sus obras maestras están: "La comadre cocoliche", "Mueve tu cucu", "Negrito Chinchiví", ""La carimba", entre otras. Precisamente es por "Chinchiví", "La carimba" y "Cintura Quebra" que don Pepe gana por tres años consecutivos el premio a la mejor canción negra en los Festivales de Arte Negro 1975, 1976 y 1977, celebrados en Cañete.

Cintura Quebrada - Papeo Abán y Willy Terry. Primer Puesto de la Canción Negra del VII Festival de Arte Negro de Cañete 1977.
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Pepe Villalobos además de ser compositor, es intérprete, percusionista, instrumentalista de la guitarra y la quijada de burro. Casado con la señora Angélica Ruiz Calero (mi querida "tía Queca"), conforman junto a sus hijos Victoria (cantante), José (cantautor), Zoila, Carmen y Pilar una de las familias más tradicionales de Lima.
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En lo personal, me siento afortunado de asistir a éste tipo de reuniones porque es aquí donde puedo comprobar que aquellas jaranas de rompe y raja todavía se siguen realizando, aunque de forma muy esporádica y sólo en ocasiones especiales, como ésta: Los 80 de Don Pepe.
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Eduardo Campos Yataco
lalitocy
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SE INAUGURÓ EL III FESTIVAL INTERNACIONAL DEL CAJÓN PERUANO

SE INAUGURÓ EL III FESTIVAL INTERNACIONAL DEL CAJÓN PERUANO
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Más de 500 personas se reunieron ayer, sábado 10 de abril, en la inauguración del III Festival Internacional del Cajón Peruano. Niños y adultos se unieron para tocar este importante instrumento y aprender nuevas técnicas y ritmos.
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Entre los concurrentes destacaron Rafael Santa Cruz, Martín Farfán, Alfredo Valiente, Oscar Villanueva, William "Macarito" Nicasio, Percy Chinchilla, Leslie Patten, Luis Sandoval y Marco Olivares entre otros. La meta del siguiente año es batir un nuevo Récord Guiness para el 2011. Lamentablemente no hubo ninguna representación de Cañete y Chincha, lugares representativos del folklore afroperuano, salvo la presencia de Jorge Brignole, Mireya Candela y Jorge Luis Yataco, entre otros.
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El siguiente es un pequeño reportaje realizado por Agencia de Noticias EFE sobre el Festival de Cajón.
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Eduardo Campos Yataco
lalitocy
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viernes, 9 de abril de 2010

RITMO Y MADERA. Festival Recargado

Abril nos trae una interrumpida fiesta dedicada al emblemático instrumento afroperuano: mañana comienza la tercera edición del Festival Internacional del Cajón Peruano organizado por el C.C. de España.

Por: Francisco Melgar W.
Viernes 9 de abril del 2010

La necesidad puede ser la madre de la invención. Para muestra, un cajón: instrumento de cuna humilde, como pocos, el cajón peruano tiene su origen en objetos en desuso, cajas que se hacían a un lado, estuches a punto de pasar al olvido. Los primeros cajoneros, a mediados del siglo antepasado supieron rescatar estas piezas de una muerte segura para convertirlas en un instrumento de percusión que, a estas alturas, ya es un emblema de la música peruana.

Rafael Santa Cruz, coordinador general del III Festival internacional de Cajón Peruano que empieza esta noche en el Centro cultural de España, recuerda: "El cajón es un objeto olvidado que se transforma en un instrumento musical. Con el paso del tiempo, los tambores africanos fueron desapareciendo de la tradición musical afroperuana, y el cajón se fue usando cada vez más. El Perú sufrió un proceso de desafricanización. Nos volvimos mulatos".

¿Y que puede significar esto para la música peruana?

"Creo que la combinación étnica que existe en el Perú, con sus distintas raíces musicales, logró canalizarse a través de la influencia afro y desarrollar una música basada en la percusión -dice Santa Cruz-. Hubo percusión desde tiempos remotos, pero el Perú se ha vuelto más rítmico en los últimos años con el auge de la música afroperuana. Desde hace unos veinte años estamos experimentando una popularidad del cajón. y esto ha terminado de orientar rítmicamente nuestra música".

La mayor peculiaridad de los instrumentos de percusión afroperuanos está en su aparente sencillez, en la simplicidad de su estructura y la humildad de sus materiales. "Los instrumentos afroperuanos son muy básicos: una quijada de burro, una calabaza gigante, un cajón, una cajita que se usaba de alcancía y los cencerros que son las campanas del ganado", añade Santa Cruz. "Son instrumentos bastante humildes, es cierto. Pero o interesante es que un instrumento que nace de un objeto despreciado, como una caja de embalaje, se haya convertido en el instrumento de bandera del Perú. Cada vez que viajo al extranjero y le pido a la gente que me nombre cosas que consideren auténticamente peruanas, el cajón está entre ellas. Siempre", afirma Santa Cruz.

¿Pero es fácil tocar el cajón?

Según Santa Cruz, la sencillez puede resultar engañosa. "Un maestro me dijo una vez: "El cajón es el instrumento más fácil de tocar mal". Y es que existe una diferencia muy sutil entre martillar una mesa y sacarle verdadero ritmo a un cajón. No es complejo conocer las bases del toque de cajón. Hay miles de cajoneros. Entonces, ¿qué es lo que hace la diferencia? Tu capacidad para tocar bien, para interpretar, para ponerle sabor, para conocer y desarrollar los patrones. Parece muy fácil tocarlo, y de hecho es uno de los instrumentos más sencillos para producir sonido: basta sentarse y golpearlo para que suene, pero de ahí a tocarlo bien, es otra cosa.

¿Qué es lo que se necesita para ser un buen cajonero?

Se necesita de una técnica y mucha gente no lo cree. Se piensa que uno puede sentarse en el cajón y tocar sin técnica, pero eso es algo totalmente errado. Si uno escribe un ritmo para cajón en una partitura, uno puede leer la partitura y tocar. Su apariencia humilde puede ser engañosa. No es tan fácil tocar cajón.

¿A quiénes podríamos considerar maestros del cajón peruano?

Los maestros son muchos. Ronaldo Campos es uno. Él estableció ciertas bases para los toques que aún seguimos utilizando. Eso ocurrió en la época en que se empezó revalorar el instrumento, a principios de la los años sesenta. La que no ha sido muy considerada, porque no fue cajonera, es Victoria Santa Cruz. La gente se olvida de que ella era la guiaba el grupo en el que estaban Ronaldo y Osvaldo Vásquez, y era ella quien decidía los toques que quedaban. Hablo de los años de Cumanana, el grupo que formaron Nicomedes y Victoria.

¿Y en el vals criollo?

Dentro del vals, para empezar, Julio Vásquez. Pero el cajón nace al lado de la zamacueca, y después pasa a la marinera y al tondero. El ingreso al vals ocurre mucho después, en los años sesenta, con Fiesta Criolla. Como te dije, esa es la época de auge del cajón, con Victoria, Perú Negro, Chabuca Granda. Pero el cajonero emblemático sigue siendo "Pititi". ÉL era más joven que Caitro y logró la conjunción de los mejores cajoneros. Lo que pasa es que Caitro era compositor y Ronaldo era director de Perú Negro y por eso alcanzaron mucha más fama que él. Luego de que Caitro le regalara un cajón a Paco de Lucía, el instrumento alcanzó mayor popularidad alrededor del mundo. Durante un tiempo surgió la controversia de la aparición del cajón flamenco.

¿Cómo se tomó esta repentina fama internacional del cajón en el círculo de los músicos afroperuanos?

La adaptación que llevó a cabo Paco de Lucía fue para revivir los patrones del flamenco con el cajón. La gente dice que en España se le pusieron cuerdas al cajón, y que ese fue su aporte. Pero nosotros ya teníamos cajones con cuerdas en los años cincuenta. Lo que pasa es que a los maestros cajoneros no les gustaba tocar ese tipo de cajón, porque lo consideraban muy fácil. Así que, al final, las cuerdas desaparecieron. Eso ocurrió en los años cincuenta, varias décadas antes de que apareciera Paco de Lucía. En la actualidad, los cajones con cuerda se convirtieron en los cajones para aprendices. Son los cajones que se usan en las escuelas para que los novatos aprendan a tocar.

¿Cómo nace la idea de organizar un festival internacional de cajón peruano?

Después de publicar mi libro estuve viajando por varios sitios y descubrí que en algunos países, como Chile, Argentina y Uruguay, donde no se disfruta tanto de la percusión como en el Perú, existían festivales dedicados a esta clase de instrumentos. Me pareció que el Perú, un país eminentemente rítmico, tenía que tener uno. Entonces, poco a poco, descubrí que en el país ya habían existido intentos de organización que nunca pasaron de una segunda edición. Nosotros podríamos exportar un set básico de percusión peruana: la cajita, el checo y el cajón, por lo menos.

¿Qué es lo que se busca alcanzar con este festival?

La pretensión es que el Perú se convierta en un espacio importante de percusión en América Latina. Por ejemplo, Cuba y Brasil son países que han sabido vender bien sus ritmos. En todo el mundo se reconocen los ritmos cubanos y brasileños. Nosotros tenemos la capacidad de explotar, de vender, en el mejor sentido de la palabra, un set básico de percusión peruana. Allí están la cajita, la quijada, el checo y el cajón. Cinco instrumentos, por lo menos. Es verdad que Cuba tiene un cajón, pero el cajón cubano nunca ha sido representativo de la música de ese país. El cajón que se conoce en todo el mundo es, sin lugar a dudas, el cajón peruano. No podemos olvidar que el cajón es un instrumento representativo del Perú. La quena y el charango son instrumentos andinos, se tocan en Bolivia, en Ecuador, en Chile y en Argentina. No son exactamente peruanos. El cajón es un instrumento que parte de aquí. La presencia de figuras nacionales e internacionales que se darán cita en el Centro Cultural de España en el marco del festival marca un antes y un después en el reconocimiento que este instrumento viene alcanzando en el Perú y en el extranjero. Como bien dice Santa Cruz: "La idea es que el festival siga adelante, y que con la ayuda del Estado pueda crecer y extenderse a provincias, para que así el arte del cajoneo llegue a un mayor número de personas. Con la ayuda estatal el festival podría expandirse y no perder su gratuidad, que es la esencia de su naturaleza", afirma Santa Cruz.

ESTE FIN DE SEMANA EN EL FESTIVAL

El festival arranca hoy a las 7:30 p.m. con un concierto de jazz afroperuano a cargo de Hugo Alcázar en el C.C. de España. Mañana, al mediodía, hay un concierto a cargo de Marco Romero. A las 4 p.m. habrá un homenaje a Arturo "Zambo" Cavero. El día lo cerrarán José Luis Quintana, con una clínica de percusión y el venezolano Diego Álvarez con su fusión de jazz latino y étnico. El domingo 11, a las 4 p.m., se proyectará el video "Son de los diablos", de Johnston y Santa Cruz. A las 5 habrá una clínica musical de cajón a cargo de Alfredo Valiente. A las 7:30 empezará el concierto de guitarras flamencas de Meléndez, De la Vega y Hermoza. A las 8:30, el show de fusión afro de Leslie Patten y Sandunga.

Más información en las páginas: http://www.ccelima.org/ y http://www.cajonfestival.com/
C.C. de España. Dirección: Natalio Sánchez 181, Santa Beatriz, Lima. Teléf.: 330-0412

Pancho Fierro: un homenaje al Goya afroperuano

Pancho Fierro: un homenaje al Goya afroperuano

La muestra “Vida y obra de Francisco Fierro Palas” se presentará en el Museo Nacional Afroperuano del 9 de abril hasta el 9 de mayo

Por Maruja Muñoz Ochoa

El temprano despertar político de Ricardo Palma, su piel clara y sus polémicas periodísticas con José Antonio de Lavalle, Manuel González Prada y Juan de Arona —quien llamó “tamalerito” al tradicionalista aludiendo a su afroascendencia— contribuyeron quizá para que no pasara desapercibido. No ocurrió lo mismo con Pancho Fierro. Del acuarelista se habla muy poco, pese a que su obra es imprescindible para rememorar la ciudad pre y posrepublicana. Fue justamente don Ricardo Palma (1833-1919) el más notable coleccionista de la obra de Fierro.

El don del pincel

No se sabe a ciencia cierta la fecha exacta del nacimiento de Francisco Fierro (1808 o 1809), pero sí que nació libre y que falleció el 28 de julio de 1879, en el hospital Dos de Mayo, afectado de pulmonía. Fueron sus padres don Nicolás Fierro y doña Carmen Palas, de condición honesta y modesta. Desde joven, Pancho mostró habilidad para el dibujo y la pintura, sin maestros ni guía. Talento que le sirvió para ganarse el sustento pintando letreros, carteles de toros, moldeando rústicas figuras para los nacimientos y confeccionando escudos heráldicos a los que eran tan aficionados los jactanciosos criollos limeños.

¿El ignorado?

Cecilia Bákula, actual directora del Instituto Nacional de Cultura (INC), cuando dirigía el Museo del Banco Central de Reserva escribió que un personaje apellidado La Rosa Toro “encargaba al mulato la realización de acuarelas para guardar un vivo recuerdo de los trajes, instituciones, oficios, usos y costumbres de la época. Esa misma colección fue la que llegó después a manos de don Ricardo Palma, quien, curiosamente, no le dedicó una sola línea a la obra de Pancho Fierro, y más bien la ignoró, ya que no se encuentra un comentario sobre esta en su extensa producción literaria y costumbrista. Sin embargo, Palma se permitió colocar leyendas alusivas a los temas y personajes en las acuarelas que elaboró Pancho Fierro”.

Es posible que el tradicionalista pensara organizar algún tributo a Pancho Fierro, pues se sabe que Palma sentía admiración por el artista, al punto de apodarlo “El Goya peruano”.

Pintura e ideología

“Hay sin duda ciertas ideas claras en Pancho Fierro: se ve su liberalismo en el modo de dibujar curas y monjas, su sentido igualitario en la manera indiscriminada con que se burla de los personajes más altos; su respeto por las mujeres y su cariño por los niños; su cordial actitud para con los mendigos, su afición popular por todo lo que constituye la unidad espiritual del pueblo”, escribió Teodoro Núñez Ureta (1912-1988) pintor arequipeño, autodidacta como Fierro.

Vida plasmada

Las acuarelas de Pancho Fierro, son como imágenes cinematográficas en las que los actores representan al íntegro de la sociedad limeña, en movimiento.

Vemos al escribano atendiendo a una tapada, al soldado en marcha y la rabona portando sus bártulos, a una pareja bailando marinera en la fiesta de Amancaes, una celebración patriótica con banderas y todo.

También podemos ver a un comerciante atendiendo a sus clientes en la pulpería, al hacendado y la hermana de la caridad, una riña callejera, a un chalán negro sobre caballo blanco, al jefe de montoneros, al bandolero y al gallero a punto de dar inicio a la pelea.

Además, al torero en pleno pase cambiado, a la procesión con sus respectivas vivanderas, anticucheras y picaroneras; a la vendedora de velas, a sacerdotes, a jurisconsultos, a monjitas, beatas, militares y pregoneros. Y al pajarero, al frutero, a la mixturera, al tamalero.

Nadie escapó al pincel de Pancho Fierro —ni siquiera los vagos y los locos—. Si una imagen vale por mil palabras, las del formidable acuarelista afroperuano tienen el sabor y el aroma de la vida.

Padre de un héroe

Pancho Fierro llegó a pintar alrededor de 1.200 escenas de la vida cotidiana de la Lima de su época. Las famosas tapadas están presentes en muchas de sus acuarelas, con variedad en el vestido y bellos colores. Casado con Gervasia Cornejo, el artista tuvo dos hijas, Carmen y Manonga, y un hijo que, peleando al lado de Francisco Bolognesi, murió en combate.

El incopiable

Es sabido que Fierro pintó algunos lienzos y óleos, y que no acostumbraba firmar sus obras. Sus trazos, sin embargo, son tan característicos que pese a que muchos pretendieron copiarlo, nunca lo lograron.

Por el mundo

Cuando nuestro retratista plasmaba en cartulina su particular comedia humana, el pintor francés y americanista Léonce Marie Angrand (1808-1885) se desempeñaba como vicecónsul de Francia en el Perú (1834 a 1839). No hay datos de que se conocieran, pero es muy probable, pues Angrand llevó a París 49 acuarelas del afroperuano, hoy en la Biblioteca Nacional de Francia.

El naturalista y etnógrafo ruso-germano Leopoldo von Schrenck (1826-1894) recorrió la costa peruana en 1854 y compró 78 acuarelas, ahora parte del Archivo de la Academia de Ciencias de San Petersburgo, Rusia.

115 obras de Pancho Fierro fueron adquiridas por el arqueólogo y filántropo Archer Huntington (1870-1955) que se encuentran en la Sociedad Hispánica de Nueva York, que él fundara.

La Biblioteca del Congreso en Washington D.C., recibió una serie de reproducciones cuyos originales pertenecieron al industrial William Wheelwright.

Hay noticias de la existencia de colecciones privadas en Chile y Brasil.

En Lima, las obras del inmortal acuarelista se encuentran en la pinacoteca de la Municipalidad Metropolitana de Lima, el Museo de Arte, el Banco de Crédito del Perú y en el museo del Banco Central de Reserva.

HOMENAJE Y MUESTRA

Cuándo: 9 de abril al 9 de mayo, 2010
Dónde: Museo Nacional Afroperuano: Casa de las Trece Monedas, Jr. Ancash 542, Lima
Muestra: “Vida y obra de Francisco Fierro Palas”. Es una mirada a los personajes que transitaron por las calles limeñas en las postrimerías de la colonia y principios de la era republicana.

El Comercio Perú - El Dominical
Domingo 4 de abril del 2010

lunes, 8 de febrero de 2010

Ya viene el III FESTIVAL INTERNACIONAL DE CAJÓN PERUANO

III Festival Internacional de Cajón Peruano

Del 9 al 18 de abril 2010
Conciertos extras 23, 24, 15 y 30

Centro Cultural de España en Lima - Perú
Jr. Natalio Sánchez 181 - Frente a la Plaza Washington
Cdra. 6 Av. Arequipa


Festival de Percusión que tiene al Cajón Peruano como anfitrión. Una semana de conciertos, conferencias, muestras de videos, clínicas musicales y clases maestras que tienen a la percusión como protagonista. Diversos géneros y escuelas, variedad de instrumentos: Cajón, batería, congas, timbal, cajita, marimba, tabla linda, tamborete, checo, pandeiro, percusión sinfónica y muchos...

Venta de Cds, DVDs, instrumentos, libros y material relacionado al mundo del cajón, la percusión y la música en general.

Si quieres participar en la Cajoneada de inauguración. Inscríbete en: cajoneada@cajonperuano.org

Si eres de un colegio, grupo o club de percusión, envía una sola lista con los nombres y edades de todos.

La entrada a todos los eventos es gratuita.

lunes, 11 de enero de 2010

139 ANIVERSARIO DE SAN LUIS DE CAÑETE

Este 12 de enero, San Luis de Cañete celebra su 139 aniversario de creación política. San Luis de Cañete, ubicado a 6 Km. de la ciudad de San Vicente de Cañete, es uno de los enclaves negros más importantes del Perú. A lo largo de su historia, sus pobladores han sido reconocidos en diferentes campos, como decimistas, zapateadores, bailarines, así como excelentes percusionistas y admirables deportistas.

Los dejamos con una décima de don Álvaro Morales Charún dedicada a este pueblo con historia andina, afroperuana, china y japonesa, una historia que revive en cada aniversario. ¡Feliz Aniversario San Luis de Cañete!


A MI QUERIDO SAN LUIS


No puedo decirles mentira
a mi querido San Luis,
por este pueblo aprendí
lo que mi mente inspira.

No conozco mucho su historia

pero algo tengo que recordar
solo les voy a contar
lo que tengo en la memoria
este pueblo era una gloria
que por el tiempo expira;
hoy, su gente suspira
recordando lo que ha sido,
añoran su tiempo vivido
no puedo decirles mentira.

Muy buen comercio había

y de todo se encontraba,
su gente trabajaba
en la industria que tenía;
la caña de azúcar se erguía
teniendo el pueblo feliz,
pero todo acabó en un gris
que sus hijos por asistirle
porque en mi delirio sé llamarte:
mi querido San Luis.

¡Recuerdo sus hermosas tiendas!

Muracado, Martinelli, Nosiglia y Consán;
recuerdo a sus haciendas,
por la reforma ya no están,
Cerro de Oro y Los Celosos, si están;
en el San Luis que conocí,
Comercio y Santo Solano sí,
sus calles las primeras
y a bailar la marinera
por este pueblo aprendí.

San Martín, Salaverry y Castilla,

La Mar, Veintiocho de Julio y Suspiro,
El Huarco, Atahualpa y el Peligro,
calles pobladas con gente morena y sencilla,
los japoneses llegaron en cuadrilla,
poniendo en San Luis su mira
si alguien les tuvo ira,
ellos se hicieron querer;
como la luz al amanecer...
lo que mi mente inspira.

Álvaro Morales Charún (Cañete, 1919 - 2003)

miércoles, 6 de enero de 2010

SUSANA BACA Y LA VALORACIÓN CULTURAL EN CAÑETE


Intérprete tuvo a su cargo durante dos años centro cultural El Regreso de la Semilla en el que revalora nuestras manifestaciones artísticas en niños y adolescentes.

Landós, tonderos, huaynos, marineras y otras danzas peruanas, fueron interpretadas por cerca de un centenar de niños en la clausura del centro cultural "El regreso de la semilla: desarrollo de la ciudadanía y revaloración cultural", promovido por la intérprete e investigadora Susana Baca, con el objetivo de descentralizar la cultura, mejorar la inclusión social, económica y cultural de los pobladores de Santa Bárbara en San Luis de Cañete.

Ante la presencia de numerosos padres de familia, profesores y del director regional de la Organización de Estados Iberoamericanos, José Ignacio López Soria, los niños demostraron todo lo aprendido a lo largo de dos años bajo la dirección de Susana Baca, presentando un variado programa, que incluyó canciones, danzas, declamación de poemas, entre otras manifestaciones artísticas.

El trabajo en El regreso de la semilla, se centró fundamentalmente en crear módulos educativos dirigidos a niños y adolescentes, a formar grupos musicales y a desarrollar concursos de coros con la finalidad de integrar a la población local y mejorar su autoestima.

Hasta la fecha, aproximadamente, 150 niños y adolescentes han participado en la implementación de módulos de valoración cultural, así como 15 docentes y funcionarios de la educación. (RPP Noticias)

El siguiente es un pequeño extracto de la entrevista que realizara César Hildebrandt a Susana Baca, en junio del 2009. (RBC - Canal 11).