sábado, 21 de febrero de 2009

RUMBO AL SUR CHICO: EN BUSCA DE FOLKLORE AFROPERUANO

RUMBO AL SUR CHICO: EN BUSCA DE FOLKLORE AFROPERUANO
Un viaje corto y agradable nos lleva hacia el generoso valle de Cañete, uno de los centros de la cultura negra del Perú y destino obligado para quienes viajan al sur. Se accede a través de la Panamericana Sur, carretera apta para todo tipo de vehículos y de escasa dificultad. Son 144 km o 2 horas de carretera en excelente estado de conservación y adecuada señalización. Buena disponibilidad de combustible a lo largo de la ruta y abundantes restaurantes de camino.
LIMA - CAÑETE, en busca de Cultura Afroperuana
Distancia: 144 km
Tiempo estimado: 2 h
Autopista: 132 Km.
Carretera asfaltada: 12 Km.
La salida hacia el sur de Lima es considerablemente menos complicada que la que conduce al norte. Una vez traspuesto el puente Atocongo es imposible extraviarse. La autopista, muy bien señalizada, es de primera. Sólo tenga cuidado a lo largo de los primeros 20 km, pues los peatones cruzan la carretera con frecuencia y la falta de iluminación constituye un peligro durante la noche. En las afueras de la ciudad (km 18) se encuentra la única reserva natural de la ciudad de Lima, el Santuario Nacional de los Pantanos de Villa, área de vital importancia para el descanso y alimentación de más de 160 variedades de aves.
Luego de trasponer las playas de Conchán y la gran duna conocida con el nombre de Lomo de Corvina (km 21) ingresamos al valle de Lurín. A la altura del km 28 aparecen las ruinas de Pachacámac (en quechua, "aquel que da vida al mundo"), el santuario prehispánico más importante de la costa peruana y el conjunto arqueológico más importante de la capital (acceso por el desvío a Lurín, en el km 26). Algo más al sur, siempre por la Panamericana, se encuentran las playas favoritas de los capitalinos: Pulpos, El Silencio, Caballeros, Señoritas, Punta Rocas, Punta Hermosa, Punta Negra, San Bartolo y Santa María. Se ingresa a ellas desde la vía paralela a la autopista (antigua Panamericana Sur), por lo que, si desea visitarlas, debe tomar los desvíos a la altura del km 35 o 48.
Continuando por la Panamericana, se encuentran los desvíos (km 54) a algunos hermosos balnearios de acceso reservado (La Honda, Pelícanos, La Quipa y La Tiza), el pintoresco balneario y pueblo de pescadores de Pucusana y la siempre tranquila Naplo (km 58). Se suceden después los desvíos a Chilca (km 61), una antigua caleta de pescadores que cuenta con una amplia playa y una centenaria iglesia, Las Salinas (con tres lagunas que, a decir de los lugareños, tienen propiedades curativas) y Lapa-Lapa (km 67), un simpático balneario privado. Hemos ingresado a la Provincia de Cañete. Siempre rumbo al sur, pasamos por un pequeño humedal, los desvíos a las playas de Puerto Viejo (km 71); el desarrollo urbanístico de San Andrés (km 72) y desvío a las apacibles localidades de Santa Cruz de FloresAzpitia; San Antonio (km 79), sede sureña del Club de Regatas Lima; Boca León (km 79,5); la popular León Dormido (km 80), la superconcurrida La Ensenada (km 81), Totoritas (km 85, privada) y el desvío al cálido pueblo de Mala.
La autopista continúa en dirección al sur pasando por las playas de Bujama y Chocalla (desvío en los km 90 y 93, respectivamente) y la extensa zona de playas de Asia (km 97). Frente a las islas del mismo nombre existe un grupo de balnearios privados (Playa Blanca, Flamingos, La Isla, Las Brisas, Cayma, Las Palmas, Los Cocos, Kapala, entre otras). A continuación se encuentra el desvío (km 100) a Pasamayito (antiguo tramo de la Panamericana Sur), concurrido por los pescadores de espinel, y las localidades de La Capilla y Coayllo. Luego de ello, los acantilados y cerros de arena que flanquean la enorme playa de Sarapampa (km 107) dominan la ruta escondiendo las hermosas playas de Chepeconde (km 119.5), Puerto Fiel (km 121), Gallardo (km 124) y Los Lobos (km 126).
El desierto da paso a las tierras fértiles del amplio y generoso valle de Cañete. En el km 132 aparece el desvío al balneario y caleta de Cerro Azul, que pone el toque clásico a la ruta. En Cerro Azul encontrará numerosos restaurantes y albergues concurridos por los amantes del surf (especialmente durante el verano). Para acceder al centro de Cañete, ingrese a la antigua Panamericana Sur por el desvío del puente de Cerro Azul, mantenga su derecha y conduzca con cuidado. Pocos minutos después se ingresa al fértil valle de Cañete con sus campos de algodón, espárrago, mandarina, camote y anaranjado marigol. Un poco más adelante se encuentra San Luis de Cañete (km. 137) y el desvío a mano izquierda de la hermosa Casa Hacienda Arona (km. 139.5), enclaves del arte negro del Perú. El ingreso a la ciudad de San Vicente de Cañete está en el Km. 144. No olvide que está ingresando a una zona urbana, reduzca la velocidad y... ¡Bienvenido!
SAN VICENTE DE CAÑETE
Fundada en 1556, ciudad de agradable clima. Domina la parte baja del río Cañete. Habitada desde tiempos remotos, esta ciudad es el centro de una región productora de algodón y pan llevar. Durante el virreinato y principios de la República concentró gran parte de tráfico de esclavos. Cañete es el enclave de la cultura negra peruana y el pueblo de San Luis, mantiene antiguas tradiciones de origen africano. Aunque no hay hoteles turísticos, se encuentran alojamientos aceptables en los alrededores de la Plaza de Armas. La zona ofrece buenos restaurantes (destaca el tradicional El Piloto, km 137, distrito de San Luis, famoso por su lomo saltado con tacu-tacu y sus panqueques).
  • Hojas de Ruta. El Comercio