lunes, 14 de diciembre de 2009

CELEBRACIÓN DE LA NAVIDAD NEGRA EN CAÑETE Y CHINCHA

La fiesta de la Navidad en el interior del país se celebra con diferentes festividades y tradiciones. Una costumbre muy antigua es la presentación de los Hatajos de Negritos y la danza de Pallas en el sur de Lima.

El Hatajo de Negritos es una danza masculina de parejas interdependientes, en las que se aprecia una mixtura cultural, ya que se cantan melodías de pentatonía andina, con versos de villancicos españoles y se zapatea con rítmica de ascendencia africana; además el Hatajo es bailado por mestizos, cholos, zambos, y no solamente por negros.

Esta danza se encuentra vigente en el departamento de Ica. Se conoce que el Hatajo se practicó en San Luis de Cañete hasta hace cinco décadas, aproximadamente; tiempos en los que "Rangel", un excelente zapateador, preparaba a los niños para las festividades. A continuación relatamos cómo se desarrollaba esta danza en San Luis, indicando las diferencias con el actual Hatajo bailado en Chincha.

Los preparativos para el Hatajo iniciaban los últimos días de noviembre. El "Caporal Primero" se encargaba de ensayar a su "cuadrilla", la misma que estaba conformada por 12 personas. Un caporal podía preparar hasta tres cuadrillas, pero asesorado de un "Caporal Segundo" y otro "Caporal Tercero".

La vestimenta de los Negritos de San Luis de Cañete consistía en zapatillas de soga, pantalones blancos, camisa floreada de mangas bombachas y cascabeles. La indumentaria de los Negritos de El Carmen y demás pueblos de Chincha en la actualidad es mucho más vistosa: siempre con pantalones blancos y camisa de colores, además de botines negros. Y como atuendo llevan una terciada sobre la camisa una banda, a la que van cosidos muchos soles de plata agujereados como espejos, lentejuelas y cascabeles. Se cubren la cabeza con una especie de gorro, que al igual que la banda, lleva monedas y espejuelos. Otras cuadrillas llevan, en lugar de gorro, un penacho de plumas coloreadas, teñidas de rojo, azul, verde y otros colores.

Pero también se practicaba la danza de Pallas, cuyo culto religioso en la costa peruana está dedicado especialmente a la Navidad. La danza de Pallas todavía es practicada en las provincias de Cañete y Chincha. En el distrito de El Carmen, las pallas acompañan al Hatajo de Negritos durante las celebraciones navideñas. En San Luis de Cañete (mas no en otros distritos de la provincia) la danza de Pallas igualmente dejó de ser practicada.

Cada cuadrilla de pallas estaba integrada por niñas en edad escolar. Según Nicomedes Santa Cruz, el atuendo de las pallas de San Luis de Cañete era similar al de Chincha, con falda recogida con guardillas de color y mantilla sobre la cabeza.

Con mucha anticipación a la Navidad, cada Negrito buscaba a su padrino, persona relativamente solvente, que se encargará de facilitar al "ahijado" el traje y accesorios que usaba. Los padrinos durante la fiesta, se limitaban a aplaudir a sus ahijados y obsequiar con monedas a las pallas.

Ya en las calles del pueblo, por proceder de diferentes barrios y haciendas, los Negritos de cada cuadrilla llevaban una banda del mismo color. Cada negrito llevaba una sonora campanita en cada mano, pero en la diestra llevaba además un chicote. El "caporal" no utilizaba campanitas sino un chicote más grande que los demás.

Las cuadrillas del Hatajo de Negritos, cantaban y bailaban acompañados por solo dos instrumentos: un violín, que por lo general toca el maestro músico del pueblo; y una armónica, que sopla virtuoso jovenzuelo. Actualmente, el hatajo en Chincha es acompañado por un violín; mientras que en Pisco, por una guitarra.

El ritmo lo marcaban los cascabeles, monedas y campanitas que portaban los danzarines, reforzados por las sonajas. En las cuadrillas de Chincha, el sonajero es el mismo bailarín humorístico que se disfraza de La Vieja y reparte pastas, chicha y refrescos entre los niños, a la vez que recolecta dinero de los espectadores donantes. En San Luis de Cañete, estas mismas funciones las desempeñaba el Borrachito, persona mal vestida y que cómicamente alejaba a los niños o personas que se acercaban mucho.

Durante ese desfile nocturno, los "caporales" conservaban el orden entre sus cuadrillas azotando reciamente a los "negritos" indisciplinados.

En el hogar que había nacimiento se daba "posada" a una cuadrilla y el "Borrachito", que era un consumado zapateador, brindaba sus mejores "pasadas" al Niño, al compás del violín.

Cercanas ya las doce de la noche del 24 de diciembre, Pallas y Negritos, se aproximan a la Iglesia del Pueblo por diferentes calles de la ciudad, entonando villancicos.

Villancicos recopilados por Caitro Soto en San Luis de Cañete:

Vamos pastores, vamos a ver
al Niño lindo que está en Belén
su madre en los brazos meciéndolo está
y que él ha de dormirse con dulce cantar
Vamos pastores, vamos a ver
al Niño lindo que está en Belén.
Un ángel responde al Niño con paz
gloria en las alturas y en la tierra paz.
Este precioso Niño yo me muero por él,
sus ojitos me encantan, su boquita también.
su madre lo acaricia, su padre mira en él
y ambos contemplan a tan divino ser (bis)
Sí, sí, vamos pastores, vamos a ver
vamos a ver a aquel Niño, la gloria de Belén.

Villancicos recopilados por Chalena Vásquez en El Carmen:

Marchemos pastores, vamos a Belén
que ha nacido el Niño para vuestro bien

Reyes y Pastores vienen a adorar
al rey de los cielo que ha nacido ya

Y los pajarillos que alegres están
que forman un coro, coro celestial

Gracias demos al cura, gracias al señor
al señor vicario que nos bautizó

Viva el señor cura, viva la matriz
y los habitantes que habitan aquí

A Belén llegamos con grande alegría
anunció una estrella, la virgen María

(Fuga de huayno por las pallas)



* Villancico Negro - Perú Negro. Álbum: Jolgorio (2003).

Luego de estos villancicos, se colocaban en ruedo y bailaban por parejas entre pallas y negritos. Al centro del ruedo se colocaban en equilibrio dos sonajas y quien las tumbaba al danzar era eliminado de la ronda.


En seguida, volvían los villancicos y tras ellos otra rueda de refrescos llamados "orines del Niño". Luego los negritos interpretaban "Torito Pinto":

Adiós Torito Pinto
hijo de la vaca mora,
ven pa sacarte una suerte
delante de tu señora.
Muchachito quítate de ahí
cuidado que el toro te va a matar



* Torito Pinto - Perú Negro. Album: Son de los Diablos (1974).

También son recordados los versos del panalivio, los mismos que son cantados hasta hoy en el departamento de Ica:


Señor caporal por Dios
achíquenos la tarea
si no la quiere achicar
ahí se queda, ahí se queda...

En el actual hatajo de Chincha, cada estrofa del villancico obliga a la cuadrilla de negritos a un cambio de coreografía, a cual mejor:

El paso del "gallinacito" es por parejas en cuclillas:

Un gallinacito volando pasó
en busca de su burrita y muerta la encontró

El de los "zancuditos" es rascándose las costillas:

Zancudito me picó, salamanqueja me mordió
Malhaya sea aquel zancudo, malhaya sea que me picó

Zancudito por aquí, salamanqueja por allá
Malhaya sea aquel zancudo, malhaya sea que me picó

Cerca de las doce en punto, cuando las campanas anunciaban el nacimiento de Jesucristo, se cantaba en el templo algunos versos que son interpretados actualmente en el hatajo de Chincha:

En nombre de Dios comienzo, es muy bueno comenzar
en el nombre de María, sin pecado original

En el distrito de El Carmen, también forman parte de la danza de Negritos las "Serranitas," canciones con melodía andina. Algunos versos corresponden al cancionero popular español y se encuentran también en otros países latinoamericanos:



* Serrana Vieja - Daniel Zamalloa. Álbum: Folk Violin From Peru (2007).

Con los albores de la madrugada, se retiraban las cuadrillas de hatajos y pallas.


Como hemos podido apreciar, el Hatajo de Negritos si bien es o era practicado en varios lugares, contaba con características similares entre cada pueblo. El siguiente video es un pequeño documental sobre el actual Hatajo de Negritos de El Carmen, realizado por el Centro Cultural San Daniel Comboni.



Por otro lado, Perú Negro realiza cada cierto tiempo un espectáculo llamado Navidad Negra. El número consta de tres partes, la primera consta de unos versos compuestos por el poeta César Calvo, con acompañamiento de guitarras; la segunda parte muestran los villancicos recopilados en El Carmen; y en la última parte se danzan los panalivios de los Hatajos de Cañete y Chincha.


video


  • SANTA CRUZ GAMARRA, Nicomedes. Navidad Negra. El Comercio, Suplemento El Dominical. 1969.
  • SOTO DE LA COLINA, Pedro Carlos. De Cajón, el duende de la música afroperuana. Lima, 1995.
  • VÁSQUEZ RODRÍGUEZ, Rosa Elena Chalena. La Práctica Musical de la Población Negra en el Perú. La Danza de los Negritos de El Carmen. Editorial Casa de las Américas. Lima, 1982

domingo, 13 de diciembre de 2009

RÉCORD DE GUINNESS DE CAJÓN

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La reunión de 1050 cajoneros de Lima, Cañete y Chincha tocando juntos fue registrada en el libro de los Record Guinness. La cajoneada se realizó en abril pasado con motivo del II Festival Internacional del Cajón Peruano.

El libro de los Récord de Guinness concedió al II Festival Internacional del Cajón Peruano el reconocimiento por haber reunido al mayor número de cajoneros en todo el mundo para tocar juntos, informaron los organizadores de dicho encuentro.

El récord le fue notificado hoy al organizador del festival, Rafael Santa Cruz, quien afirmó: "Más allá de establecer un récord de Guinness, fue importante y sumamente emocionante reunir en una calle de la ciudad a 1050 cajoneros no solo de Lima, sino también a otros llegados de provincias como Cañete y Chincha, además del extranjero".

La cita musical se realizó el sábado 11 de abril del 2009, frente al Centro Cultural de España (CCE), que auspició el singular espectáculo.

Los cajoneros reunidos aquel día interpretaron la pieza titulada "la fiesta del cajón", de Marco Oliveros. "Fue un homenaje a los cajoneros desaparecidos, al cajón como instrumento musical, así como para incentivar la utilización de nuestro instrumento preferido", afirmó Rafael Santa Cruz.

La jornada contó con la participación de niños, jóvenes y adultos, tanto hombres como mujeres, aficionados y profesionales. Todos ellos con el común denominador de ser apasionados por el instrumento, tan característico en las distintas manifestaciones de la música afroperuana.

La cajoneada no solo congregó a la mayor cantidad de ejecutores del instrumento tocando al mismo tiempo, sino que marcó la apretura del festival que se desarrolló durante una semana y que incluyó conciertos, talleres y otras actividades.

La próxima edición del Festival del Cajón Peruano se llevará a cabo del 10 al 17 de abril del 2010, una vez más con el apoyo del Centro Cultural de España en Lima. (El Comercio, Perú)

martes, 8 de diciembre de 2009

TERCER AÑO DE CAÑETE ARTE NEGRO


Estimados amigos:

Hoy 8 de diciembre del 2009, CAÑETE ARTE NEGRO cumple su tercer año. Durante este último año he logrado conocer un poco más sobre la realidad de los afrodescendientes en nuestro país. Hoy un día después del "Perdón Histórico a los Afroperuanos" ofrecido por el Gobierno, considero que la población afrodescendiente debe buscar alcanzar la unidad; sin distinción de grupos políticos, de títulos ni cosas similares, que lo único que crean es la desunión del pueblo afroperuano.
Por eso, mil gracias a todos los que no han apoyado en este largo trabajo de promoción de la tradición afrocañetana, y ellos y a nuestros lectores, mil gracias

Atentamente,
Eduardo Campos Yataco
lalitocy

TERESA IZQUIERDO: “Recuerdo con nostalgia mis vacaciones en Cañete”


No hay palabras para definir a esta inmortal de la gastronomía peruana que a los 75 años conserva la magia en sus dedos para deleitarnos con su sazón como solo ella lo ha sabido hacer desde hace más de medio siglo. Doña Teresa Izquierdo, ícono de la gastronomía peruana, conversó con nosotros sobre Cañete, tierra de sus antecesores.

Teresa Izquierdo González, la morena de oro de la comida peruana, nació en Lince. Muy pocos conocen que si bien ella es limeña, su familia por línea materna (González Garetón) es de San Luis de Cañete.

Su mami nació en San Luis pero se trasladó muy joven a Lima, aunque siempre regresaban a ver a sus familiares. Teresa recuerda con agrado como esperaban las vacaciones para viajar a Cañete, a visitar a su abuelita Celedonia, la conocida "misia Celi". Y es que Teresa era hija única y gustaba encontrarse con sus primos y salir a jugar por este tranquilo pueblo.

Teresa rememora con nostalgia estos momentos y recuerda cual niña sus experiencias en San Lucho, cuando jugaba entre los corrales llenos de animales, cuando a las 5 de la tarde salían a jugar al parque con los demás muchachitos, aquellas épocas donde el plato principal eran los fríjoles, y las tarde se endulzaban con ranfañote y sanguito, cuando en las navidades bebían los "orines del niño", cuando cada vez que regresaban a Lima, lo hacían con sacos llenos de pallares, frijoles y yuca.

Por eso, Teresa se siente contenta al ver como en la actualidad los jóvenes cañetanos están logrando distinguirse en el campo gastronómico. Son dos años consecutivos los que ella viene participando como jurado del Festival Gastronómico "Sabores de Cañete", organizado por el Centro de Formación CONDORAY.

Asimismo refiere que para mejorar la situación de los afroperuanos, no debemos olvidar nuestras raíces y sentirnos orgullosos de nuestras costumbres. Y es que los afroperuanos hemos contribuido en todos los campos y una muestra de ello es Teresa, nuestra morena de oro. Una morena con corazón cañetano.


Eduardo Campos Yataco
lalitocy