viernes, 8 de diciembre de 2006

ARTE NEGRO EN CAÑETE

Arte Negro en Cañete

El valle de Cañete, recibía antiguamente el nombre de "Huarco", denominación que fue preservada hasta la llegada de los españoles, quienes por mandato del virrey Andrés Hurtado de Mendoza fundaron en este lugar - exactamente entre Santa Bárbara y Cerro Azul - la villa "Santa María de Cañete" el 30 de agosto de 1556. Durante la época colonial el valle de Cañete ya era uno de los principales centros agrícolas del Perú, por lo que fue destino de una considerable cantidad de esclavizados venidos de Guinea, el Congo, Angola y otras etnias africanas, que desembarcaron en los puertos de Santa Bárbara y Cerro Azul. Estos esclavos estaban concentrados en las haciendas como El Dulce (Montalván), La Huaca, Viña de Casa Blanca, El Calero (Santa Bárbara), San Juan Capistrano (La Quebrada), Matarratones (Arona), San Benito, San Pedro Abad (Hualcará), Unanue, Chilcal, entre otras que existieron y existen todavía en el valle. Para el censo de 1792 el corregimiento de Cañete contaba con un total de 3363 esclavos negros (26.6% de la población del lugar) siendo una de las zonas con mayor población esclava luego de Lima (18 millones) e Ica (4 millones). Además de Cañete podemos mencionar a Chancay (1600), Moquegua (1397), Chincha (1252), Arequipa (1164), Trujillo (1000), Lambayeque (946), y Pisco (872), entre otros lugares. Luego en la época republicana llegarían inmigrantes chinos y japoneses para el trabajo en las haciendas.

Fue así que entre castigos y explotaciones nació el folklore afroperuano, o como decidan llamarlo: música negra, arte negro, arte afroperuano, folklore negro, música afroperuana. En Cañete se practicaron danzas y baies como el Festejo, Alcatraz, Moros y Cristianos y el Toro mata; este último, aunque fue difundida como un landó, en sí es una forma musical muy antigua.

Pero esta música estuvo relegada a los barrios de afrodescendientes: en el ámbito capitalino, en los barrios de Malambo (hoy avenida Francisco Pizarro, en el distrito del Rímac) y La Victoria; al sur en Cañete, Chincha y Nazca; y al norte en Zaña (región Lambayeque). Fue recién en los años cincuenta que se inició un movimiento reivindicativo del arte negro, que trató de "sacar a la luz" este importante folclore, donde cabe destacar la labor de tres familias: los Santa Cruz de La Victoria, los Vásquez de Aucallama (Huaral), y los De la Colina de San Luis de Cañete (Ronaldo Campos de la Colina, Caitro Soto de la Colina, y más tarde Susana Baca de la Colina). Los ritmos afroperuanos se hicieron populares a partir de esta década con la aparición de la compañía "Pancho Fierro", el primer grupo de folklore afrodescendiente, a cargo de José Durand, en el que contaban con varios danzantes de San Luis de Cañete. Caso similar cuando surgió Perú Negro en 1969 donde la mayoría de sus danzantes eran cañetanos.

Pocos años después, el 12 de agosto de 1971 se concreto en Sesión de Concejo de la Municipalidad de Cañete, la realización del primer festival de música negra en el Perú, denominado "Festival Nacional de Arte Negro", para lo cual se tuvo el auspicio de Panamericana Televisión.

Se organizó cuando era alcalde el Sr. Alfredo de Toro Moreno, gracias a un noble e insigne personaje de grato recuerdo para los cañetanos, a quien se le otorgó facultades especiales en sesión ordinaria del 27 de mayo de ese año, lo cual le permitió nombrar una Comisión de Fiesta de la "Semana de Cañete".

En este primer evento se contó con don Nicomedes Santa Cruz como director y animador. Se presentaron artistas de la talla de Victoria Santa Cruz y su agrupación "Teatro y Danzas Negras del Perú", "Los Vásquez", "Atajo de Negritos", "Gente Morena" de Chincha, "Son de los Diablos " del Rímac, y muchos más de la localidad.

En 1990 el Concejo Provincial de Cañete gestionó ante el Ministerio de Industria, Comercio Exterior, Turismo e Integración (actual MINCETUR), el reconocimiento de la "Semana de Cañete" como una fiesta de convocatoria nacional, lo cual se concretó mediante la Resolución Ministerial N° 485-90-ICTI/TUR.

En 1992 el Sr. Carlos Sertzen Seminario quien era alcalde, luego de un arduo trabajo logró el reconocimiento de autoría. Así la Dirección General de Derechos de Autor, el 7 de enero de aquel año, presenta ante el pleno del Concejo, las partidas obtenidas como justo reconocimiento a la creatividad e institucionalidad en el campo del Arte Negro, insertándose igualmente la consagración de títulos estelares, como "12 de Agosto, Día del Arte Negro", "Cañete Cuna del Festival del Arte Negro", "Festival del Arte Negro", entre otros.

Aquí no está en discusión a donde llegaron los primeros esclavizados del África; tampoco está en discusión donde radica la mayor cantidad de afrodescendientes. Lo que se trata es reconocer a los lugares que dieron el impulso necesario para consagrar al Arte Negro. De Cañete surgieron varios exponentes de este género: Ronaldo Campos de la Colina (fundador de Perú Negro), Caitro Soto de la Colina, Manuel Donayre, Mercedes Traslaviña, Tértula Traslaviña, Martha Panchano, Santiago "Coco" Linares y en el deporte a Rafael Asca, José Velásquez, Héctor Chumpitaz, Germán Carty, Aida Reyna y a Emperatriz "chola" Manzo, entre otros. Y entre los descendientes directos de cañetanos encontramos a Lucila Campos, Susana Baca de la Colina, Pepe Vásquez, Rony Campos (actual director de Perú Negro), Teresa Palomino, Arturo "Zambo" Cavero, Teresa Izquierdo y varios más que aunque no nacieron en suelo cañetano igualmente se identifican con este lugar. Hasta la famosa Josefa Muramillo, la popular "Doña Pepa" creadora de los turrones era una esclava de este valle.

En el ámbito nacional los nombres de Arturo “Zambo” Cavero y Lucila Campos, entre otros, surgen como producto de una manifestación, que si bien es cierto tiene orígenes africanos, se confunde con aquella oralidad, arte, verso, ritmo y festejo cañetano. A estos nombres se unen lo de Manuel Donayre, quien en la actualidad radica en EEUU, el cantautor Pepe Vásquez, Teresa Palomino, destacada coreógrafa y exitosa organizadora de eventos, Zoila Montedoro, quien fuera reina del Festival de Cañete en 1972 y formó parte de Perú Negro, actualmente conocida cantante.

Un nombre que merece recalcarse es el de Ronaldo Campos, fundador de Perú Negro, y que paseó por el mundo entero, toda esa magia que encierra la cadencia de las caderas, la elegancia del baile, el vibrar del cajón, el sonido maravilloso del canto sentido y alegre de la gente morena de Cañete, hoy ya no está con nosotros pero su legado artístico lo continua su hijo Jaime Ronaldo Campos Ponce "Rony Campos", actual director de Perú Negro.

César Augusto Mijulovich Martínez, el popular Jhonny Al, también fue un gran artista. Este cantante que formó el Grupo Cenizas, es otro de los artistas que merecen ser recordados.

Álvaro Morales Charún, también fue un gran compositor. Tronco de una tradicional familia en Cañete. Su vena inspiradora le permitió hacer versos, canciones y décimas que forman parte del vasto repertorio de la música negra. Las raíces de Susana Baca de la Colina, ganadora del Grammy Latino 2002, se encuentran en San Luis de Cañete. Aquí sin embargo merece destacarse un nombre que encarna la gracia, el gesto y la identificación con este valle bendito, el siempre recordado “Caitro” Soto de la Colina.

  • Enciclopedia Ilustrada del Perú. Alberto Tauro del Pino.
  • Historia de la República (1822-1933) de Jorge Basadre Grohmann
  • Folletos Turísticos. Municipalidad de Cañete. Compilación y textos de Percy Castañeda Arrelano.
  • Historia de la Música Peruana. Coplas, Marineras y Festejos. El Comercio.
  • Mitos y Leyendas de Cañete y Yauyos. Cleto Aguado Gutiérrez.
  • Danzas y géneros musicales de la costa peruana. Chalena Vásquez. Centro de Música y Danza Peruana de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
  • Luaka Bop: Afro-Peruvian Classics. The Soul of Black Peru.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

muy buena pagina, excelente, nunca habia visto estas historias, bien dado el tituto de cuna del arte negro a cañete

Jorge Luyo Yaya dijo...

Cañete
Por: Jorge Luyo Yaya Periodista cañetano (Hualcará 1945)
jlimagenes@hotmail.com


Tiembla el sur Chico del Perú
En el momento mismo que redactaba memorias de una niñez en el campo, una niñez de vida sana, trayendo al presente los recuerdos de las labores que de manera voluntaria o quizás una participación que forma parte de la vida misma de los que habitamos este cálido y prospero valle de Cañete. Hube de suspender la escritura, pues lo que empezó como un simple movimiento telúrico conocido como temblor; se fue convirtiendo en un inmenso e interminable movimiento de tierra, paredes, muebles y sonidos inexplicables, inexplicables por lo extraño. Los relojes marcaban las 6 y 41 minutos de la tarde del día 15, duró aproximadamente 2 infinitos minutos de un feroz terremoto con epicentro en el mar de Pisco.

Con la luz fueron llegando las alarmantes noticias, el aumento de pérdidas de vidas y la destrucción de pueblos enteros. La ex hacienda Hualcará, ha sido destruida por la onda expansiva del movimiento telúrico que llegó a tener 7,5 grados en la escala de Richter. Mis paisanos, como los de Imperial, San Luis, Cerro Azul, Quilmaná y San Vicente han sido duramente castigados por el embate de la naturaleza que hasta las 9.30 de la mañana había tenido 320 réplicas de diferentes magnitudes y que podrían seguir por mucho tiempo. Hasta las trece horas del día 16 se habían contabilizado 437 fallecidos y más de 1500 heridos en las zonas afectadas, según cifras oficiales de Defensa Civil.

Quizá por la magnitud del movimiento sísmico, los vecinos de Chincha, Ica y el puerto de Pisco que ha resultado mayormente afectado debido a que el epicentro ha sido cercano a esta ciudad, también han sufrido la pérdida casi total de sus viviendas y la mayor pérdida de vidas por efecto del terrible sismo. El sismo se ha sentido y ha afectado la vida y propiedad de los ciudadanos de Lima y Callao.

Países amigos están colaborando con el sur chico peruano, España ha enviado a “Bomberos sin Fronteras” especialistas en búsquedas y rescates.

De Cañete es poco lo que se ha podido saber, las operaciones se han centrado en Pisco, Chincha e Ica. Sabemos por la familia residente en el lugar que Imperial y Hualcará han sido duramente castigados por la naturaleza. Se han perdido viviendas y propiedades en casi su totalidad. Desconozco hasta este momento si hubo pérdida de vidas. Ojalá esto último no se haya dado. Que dura experiencia cercana al aniversario de mi sufrido pueblo. Ojalá pronto llegue la recuperación para mi pueblo que ha dado muestras de fortaleza. ¡Fuerza paisanos!

Lo que pensaba podría ser una contribución al acervo cañetano se trocó por un acongojado relato de introducción.


Fundada por don Diego Hurtado de Mendoza, marqués de Cañete, en 1556. la provincia de Cañete, al sur de Lima capital del Perú, es bañada por las aguas del río del mismo nombre que nace en la quebrada o cordillera de Huarochirí. La laguna Pariaca es la que entrega sus aguas para este valle de verdor permanente. El río Cañete discurre a través de Pacarán, Lunahuaná y Cañete, para discurrir, luego de irrigar los valles en todo su recorrido, en las aguas del Océano Pacífico. Cuentan las crónicas de la época, que las aguas y los valles de Cañete eran propicios para la cosecha del mejor algodón, supremacía que hoy ya no ostenta.

Cañete, cuyo nombre proviene de España, país en el cual hay dos pueblos con el nombre de Cañete la Real en Andalucía y el otro es Cañete de las Torres. También es un departamento de Chile (Arauco). Es rico en ganadería y su topografía propicia para la agricultura en el vecino país del sur. Cañete ciudad de Chile, cuya capital es la ciudad del mismo nombre, fue fundada un año después que la ciudad peruana.

También existió un escritor, dramaturgo y poeta español, natural de Sevilla, de nombre Manuel Cañete nació en 1822 y murió 1891. Estudió el teatro anterior a Lope de vega.

Cañete, rodeado de haciendas, hasta el mismísimo día en que Juan Velasco Alvarado dio inicio a su afamada y frustrante reforma agraria. Desde esa época la historia de cañete cambió, como cambió la historia de muchos pueblos del Perú. Hay dos historias: una antes y otra después de la reforma agraria.

Les contaré la época que más recuerdo, la de mi niñez, en los campos de la legendaria y recordada hacienda Hualcará y otros campos de la provincia.

Abrí mis ojos en la hacienda, fue la señora Margarita Akiyama la que ayudó, como lo hizo con muchos “hualcarinos”, “montejatinos” y otros campos del riquísimo valle de los alrededores.

Mi “experiencia” en los campos empezó muy temprano. Recuerdo, cuando la negra “Seco” tocaba mi puerta, como lo hacía con la gran mayoría, por no decir la totalidad de los niños en la hacienda para “recordarnos”. Cada día, durante las vacaciones escolares, éramos convocados para ejercer dos tipos de trabajos.

Unos eran para sacar de raíz las campanillas ( una planta de hojas en forma de corazón y bellas flores de color celeste y violeta) con sus destructoras ramas trepadoras y abundante hojas alrededor de las plantas de algodón. La otra función de los niños era la especializada, minuciosa, para retirar de manera cuidadosa los gusanos que se regodeaban en la parte posterior de las hojas del tierno algodón. Claro, allí radicaba la especialidad que por ser nuestra talla apenas superada por el metro nos permitía mirar desde abajo a los intrusos destructores, los cuales terminaban en unas botellitas con agua, colgadas al cinto. Esas botellitas de vidrio con capacidad de un cuarto de litro, las mismas que los viejos chacareros deben recordar bien, pues en ellas venía el cañazo, cascarílla (una especie de coñac misio) y pisco, que eran los encargados de calentar las frías madrugadas o las friolentas y desoladas noches de regadío, ellos también deben recordar las noches en que se tenía que echar el agua a los surcos por la cabecera y luego esperar que apareciera, tímidamente, por los “pies” de los surcos.

Premunidos de un saco de yute, a manera de poncho protector del rocío matinal, uno a uno nos íbamos juntando…

































TERREMOTO EN EL SUR CHICO DEL PERU
Por: Jorge Luyo Yaya Lima Perú
jlimagenes@hotmail.com


Lo que empezó como un simple movimiento terráqueo, conocido como temblor, se fue convirtiendo en un inmenso e interminable movimiento de tierra, paredes, muebles y sonidos inexplicables, inexplicable por lo extraño.

Con la luz fueron llegando las alarmantes noticias, el aumento de pérdidas de vidas y la destrucción de pueblos enteros. La ex hacienda Hualcará en Cañete, ha sido destruida por la onda expansiva del movimiento telúrico que llegó a tener 7,5 grados en la escala de Richter. Los pueblos de Imperial, San Luis, Cerro Azul, Quilmaná y San Vicente han sido duramente castigados por el embate de la naturaleza que hasta las 9.30 de la mañana había tenido 320 réplicas de diferentes magnitudes, los que podrían seguir por mucho tiempo. Hasta las trece horas del día 16 se habían contabilizado 437 fallecidos y más de 1500 heridos en las zonas afectadas, según cifras oficiales de Defensa Civil.

Quizá por la magnitud del movimiento sísmico los vecinos de Chincha, Ica y el puerto de Pisco (el mismo que ha resultado mayormente afectado debido a que el epicentro fue cercano a esta ciudad), han sufrido una pérdida casi total de sus viviendas y la mayor pérdida de vidas por efecto del terrible sismo. El movimiento telúrico se ha sentido afectando la vida y propiedades de los ciudadanos de Lima y Callao. En esta última ciudad se han reportado tres fallecidos, uno de ellos es una pequeña víctima.

Países amigos del Perú han ofrecido ayuda. Los países vecinos se han hecho presente con ayuda basadas en alimentos, salud, abrigo y de rescate, estos países hermanos son Panamá, Bolivia y Brasil. La presidenta de Chile ha conversado don su homólogo peruano y ha comprometido el apoyo de su país en la desgracia que enluta al Perú. España ha enviado un avión con “Bomberos sin Fronteras”, que parte desde Centroamérica, con personal especializado en búsqueda y rescates. Los peruanos radicados en el exterior están realizando colectas, reuniendo vestimentas y medicinas para sus paisanos afectados.

La Marina de Guerra, había previsto, aún antes de ocurrido el sismo, que el día 16 de agosto en horas de la noche habría un movimiento inusual de las aguas del mar chalaco, por lo que se aclara que no tiene relación con el movimiento telúrico de la víspera.

En la ciudad de Pisco, se ha tenido que utilizar el suelo de la plaza de armas de la ciudad, para depositar los cadáveres de las víctimas del terremoto, porque los centros de salud han colapsado en sus espacios para la atención de heridos. El presidente de la República Alan García, se hizo presente en Ica, Chincha y Pisco, para inspeccionar y organizar las labores de rescate y de apoyo de salud y alimentaria. Los problemas en las carreteras han dificultado la llegada oportuna de la ayuda. Dos barcos peruanos están llevando abrigo, medicinas y escuelas portátiles para la población del sur chico peruano.

La iglesia donde reposa el SR. de Luren, ha acumulado una gran cantidad de víctimas. En la hora del sismo se realizaba un servicio religioso con muchos fieles.

Servicio de información sobre víctimas
Teléfono para averiguar por víctimas del terremoto es el 0 800 10828, para los peruanos en el extranjero anteponer la clave del país.

Jorge Luyo Yaya dijo...

LAS PEÑAS CRIOLLAS
Por Jorge Luyo Yaya Periodista Cañete Perú
jlimagenes@hotmail.com
“De Malambo a Maravillas, de Monserrate a Cinco Esquinas, de Abajo el Puente a Las Carrozas. A principios del siglo XX, corría un manantial que no estaba formado por agua, si no más bien por notas musicales. Guitarras, Cajones, Castañuelas y hasta Cucharas, acompañaban el fervor de buenas personas que sólo daban un sentido a sus vidas. Que era....Jaranearse. Ese torrente vigoroso que hacía vibrar pies y corazones en seis puntuales días de jarana, un poco antes de la mitad del siglo pasado, se hizo un estilo de vida. La jarana iba acompañada por la comida. En esos días interminables, las mujeres de los jaranistas cocinaban en sucesivas ofrendas. Y de la cocina se pasaron a la sala, donde cantaban los que sabían y dieron sus primeros trinos”. WIKIPEDIA
Esta es la introducción que escribe algún viejo criollo en las páginas de Wikipedia, el más importante diccionario virtual de nuestros tiempos. Es una parte de la introducción que hemos querido agregar a lo que es parte de la partida de nacimiento de lo que se llamó a los lugares de reunión de los cantantes y músicos de antaño y aún los que no lo son tantos.
Se acostumbraba en los viejos solares y algún, también, viejo corralón reunirse para “hacer” música, entonar canciones propias o recopiladas. Los bisoños acudían para escuchar y aprender de las interpretaciones que hacían viejos guitarristas, los cultores de laúdes y banjo. Todo era “por amor al arte”, pero no faltaba un trago escondido de muy buena factura y el cariño de los dueños de casa.
Cuando la reunión fue creciendo, las reuniones ya no podían ser en casa y se buscaban lugares más amplios. Algunos decidieron bautizar esos locales de reuniones musicales con el nombre de Centro Musical. Así aparecieron varios como el “Pedro A. Bocanegra”, “Centro Musical Unión”, en el centro de Lima en el “Cuartel Primero” y el Mercado de “La Aurora”, “El Chirimoyo” en Los Barrios Altos, El Aromito en el Callao y el Centro Musical Callao, entre otros. Allí se hacía buena música, el novato encontraba la oportunidad de su vida y los de trayectoria exponían su calidad. De esos centros musicales han emergido muchos de los de valores que ha dado la música peruana. De todos, el que mayor difusión discográfica ha tenido es el Centro Musical Unión, donde destacan Lucho Barrios, Pedrito Otiniano, Gilberto Cossio Bravo, entre otros importantes cantores. En “Bajo el Puente” (en el y Rimac), se instalaron otro tantos centros musicales e instituciones defensores del derechos de autor.
Esos locales demandaban un costo por mantenimiento y los socios en tiempos difíciles dejaron de cotizar y los locales, generalmente, grandes fueron reduciendo su tamaño, muchas veces relegados a un pequeño rincón. Esta crisis dio lugar a que algún avispado criollo conjuntamente con algún arriesgado empresario, le dieran forma a lo que se llamaría en adelante “Peña Criolla”.
La Peña Criolla
Los ayer voluntarios cantantes y ejecutantes musicales “por amor al arte”, encontraron un centro de trabajo. Primero, fueron centros de reuniones y diversiones que funcionaban los fines de semana, incluido el domingo al medio día. Alternaban los desconocidos con las figuras de fondo, los mismos que dobleteaban para llevar algún dinero significativo a su hogar. Luego, los locales ampliaron la atención a otros días de semana y muchos abrían sus puertas a partir del medio día. El público tenía opciones entre una “Peña Criolla y los ya fenecidos “Café Teatro”
Con el tiempo y como si recién se hubiera descubierto la pólvora, aparecieron muchas peñas criollas y con ellas, innumerables interpretes y músicos. Las agrupaciones musicales hicieron su aparición y ayudaron a darle una variante a la original peña. Eran participantes que congregaban numerosos componentes, tales como “Perú Negro” o “Lima Canta y Baila”. Su actuación despertaba el interés turístico en una peña.
La “Peña Criolla” no solo funcionaba en todo el Perú, las había en el extranjero. Allí donde hubiera un grupo de peruanos, abría y triunfaba una peña. Cantantes desconocidos en el Perú pero con mucha calidad, músicos llegados a esos lejanos lugares en busca de una mejor oportunidad la encontraban en esos locales donde, la alegría y la nostalgia, hacían más grande la fiesta peruana. Casi todas importaban cantantes de fama en el Perú y los “internacionalizaban” allá. Ya de vuelta al país se comportaban, algunos, como venidos de Marte.
El fenómeno de la “Peña Criolla” duró varios años y podrían seguir funcionando hasta hoy, pero el cobro excesivo a los consumidores y el bajo presupuesto para los músicos e intérpretes fueron apagando la llama que las mantenían con vida. Algunos empresarios achacaron su fracaso a los altos impuestos. Como todo fenómeno: llega, vive en esplendor y desaparece. Ahora, están haciendo su, tímida y aislada, aparición algunos clubes y peñas. Ojalá no se cometan los mismos errores que los llevaron al fracaso.
Se han dado cuenta que hoy no suceden los fenómenos musicales de antaño, las pocas estrellas no tienen lugares donde brillar. Los programas criollos y/o folklóricos relegados a madrugadores horarios y, el único que se mantiene desde mucho tiempo atrás, es el medio día para algunos programas radiales. Cecilia Barraza es la única luminaria criolla que hace criollismo en la televisión. Allí tienen su única oportunidad televisiva los antiguos y nuevos intérpretes del acervo musical de los peruanos. Hace falta que los empresarios de los diferentes medios de comunicación masiva tomen conciencia y no esperen una Ley para brindar apoyo a los cultores del folklore que pertenece a todos los peruanos y que debemos dar a conocer a quienes nos visitan. Añoramos, entre otros, los festivales musicales auspiciados por una conocida marca de cerveza. También la realización de concursos para conocer nuevos intérpretes.

Jorge Luyo Yaya dijo...

Corresponsal RPP en Cañete

Colaboración periodística desde Cañete: Jorge Luyo Yaya

¿Cómo es posible mantener, como corresponsal, en la ciudad de Cañete a una persona repudiada por la gran mayoría de los pobladores de ciudades como San Vicente, Imperial, Hualcará y demás pueblos de la comunidad cañetana? No lo dicen las emisoras radiales ni el canal televisivo local. Lo dicen las numerosas llamadas telefónicas en las que denuncian la actitud “informativa” parcializada hacia el Gobierno Regional de Lima, de la cual sería el asesor de imagen del presidente. Lo que explica tal actitud poco profesional.

El pueblo denuncia y este cronista puede dar fe de ello. El informe pasado por el señor Cubillas, a RPP el domingo último por la mañana lo dice todo. “El Gobierno Regional ha enviado la ayuda necesaria, ha traslado 20 patrulleros y la seguridad en Cañete está asegurada. El pueblo está tranquilo…”, entre otras “realidades” que el pueblo no comparte. Pareciera que el señor Cubillas estuviera viendo un panorama que no corresponde a Cañete. Esta actitud es reiterada y los cañetanos están muy ofendidos por ello.

¿Puede estar tranquilo un pueblo devastado en su gran mayoría, un pueblo que no tiene servicio de agua y alimentos?, ¿Puede estar tranquilo un pueblo que duerme en las calles debido a lo inhabitable de sus hogares? ¿Puede estar tranquilo un pueblo que es remecido de manera constante con las llamadas “réplicas”?, ¿Puede estar tranquilo un pueblo que ve la discriminación en el reparto de la poca ayuda que llega? ¿Puede estar tranquilo un pueblo que no recibe consuelo de sus autoridades?

San Vicente no es todo Cañete, Cañete es además de San Vicente, Imperial, Hualcará, Socsi, Lunahuaná, San Luis, Pacarán, Quilmaná, Cerro Azul, Nuevo Imperial, La Quebrada, etc. Es triste ver como los pobladores de los caseríos y pueblos apostados en la pista o cercanos a ella colocarse, por encima de la cabeza, cartelitos pidiendo ayuda de los diferentes vehículos que pasan ignorándolos. Ellos, como los de Pisco, Ica y Chincha también son damnificados. Lo mismo pasa con los pueblos de Yauyos y los ubicados a la entrada y salida de Chincha, pueblos como Sunampe, Grocio Prado, Huamampali, Alto Larán, etc. La información periodística en general se centra en las grandes ciudades. Los reportes que se reciben a través de la televisión, diarios y emisoras radiales así lo demuestran. Caminando por esos pueblos destruidos, se respira un ambiente de desesperanza, dolor, incertidumbre y de postración. Cada mirada te pide algo, no se si alimentos, abrigo o simplemente un abrazo.

La ayuda centralizada en los pueblos principales de cada provincia hace una, más aún, injusta discriminación y abandono de los pequeños. Ellos, como todos, también tienen heridas, tienen hambre y sed. Necesitan abrigo, una cama y una carpa donde guarecerse del intenso frío nocturno.

El pueblo de Cañete pide y exige que el señor Cubillas salga de Cañete o que sea removido de la corresponsalía de RPP. Harían bien en investigar estas denuncias que les trasladamos. Lo mismo pasa con el señor Alcalde de Imperial, el cual se pasea en su imponente camioneta por las destruidas calles de su distrito, pero que no conversa con su pueblo. Nada se le escucha decir a esta autoridad. Basta escuchar y leer los programas y periódicos locales para darse cuenta de esta dura realidad. Del alcalde de San Vicente, de la misma manera, nada se sabe. En tres días de nuestra presencia en Cañete, donde acudimos en apoyo a familiares en ese pueblo, nunca escuchamos ni oímos nada de la presencia de la mencionada “autoridad”. Podría estar trabajando con un perfil bajo, tan bajo que casi es imperceptible.

Hualcará Cañete
En lo que fuera la hacienda Hualcará, tierra del afamado ídolo de la “U” Teodoro “Lolo” Fernández Meizán, hoy destruida en su totalidad, pues lo poco que quedó en pie, será (y ya se está haciendo) totalmente derribado para, según lo dicho a la población por los antiguos dueños, los señores Ramos, dará paso a una nueva ciudad.

Resulta que los cooperativistas beneficiados, con el reparto de tierras por parte del gobierno de Velasco, han mantenido un litigio permanente con estos señores por la posición o despojo de los predios que estuvieron ocupando por décadas. No en vano lejos, de la distribución equitativa de ayuda a los pobladores, se les ha ubicado en la parte externa del poblado y se ha empezado, con una enorme maquina, a remover y aplanar lo que quedaba del poblado. La ayuda que distribuyen los Ramos, sería la recibida de otras instituciones y del Estado, pero no de ellos como propietarios de esa parte del pueblo hualcarino. Esa es una preocupación trasladada a estos comunicadores por los asustados pobladores.

Invocamos a ustedes señores de RPP, iniciar un trabajo de investigación, no por el señor Cubillas por supuesto, pues sólo obtendrían un lado de la verdad.

Realidad actualizada en Imperial
Es bueno informar que al distrito de Imperial recibió a partir de las 10 de la mañana del domingo el fluido de agua, con lo cual se ha aliviado en algo sus inmensas necesidades. Además, empezó el recojo del desmonte acumulado en las calles de esa misma ciudad, paralelo a ello se entregó bolsas con algunos productos de primera necesidad por parte de una entidad anónima. Los precios y el abastecimiento de alimentos son de manera normal. El distrito de Imperial conocida como la ciudad abastecedora de verduras tubérculos y frutas, está trabajando aparentemente de manera normal. Los precios del pan y otros se mantienen como antes de la tragedia, los comerciantes han acordado no variar los precios de los productos que proveen.


ESCOMBROS EN CAÑETE

Colaboración periodística desde Cañete: Jorge Luyo Yaya

No lo dicen las emisoras radiales ni el canal televisivo local. Lo dicen las numerosas llamadas telefónicas en las que denuncian la actitud “informativa” parcializada hacia el Gobierno Regional de Lima. El pueblo denuncia y este cronista puede dar fe de ello. El informe pasado por el corresponsal de una importante cadena radial la mañana del domingo último lo dice todo. “El Gobierno Regional ha enviado la ayuda necesaria, ha traslado 20 patrulleros y la seguridad en Cañete está asegurada. El pueblo está tranquilo…”, entre otras “realidades” que el pueblo no comparte. “Pareciera que el señor Cubillas estuviera viendo un panorama que no corresponde a Cañete” dicen los damnificados. Esta actitud es reiterada y los cañetanos están muy ofendidos por ello.

¿Puede estar tranquilo un pueblo devastado en su gran mayoría, un pueblo que no tiene servicio de agua y alimentos?, ¿Puede estar tranquilo un pueblo que duerme en las calles debido a lo inhabitable de sus hogares? ¿Puede estar tranquilo un pueblo que es remecido de manera constante con las llamadas “réplicas”?, ¿Puede estar tranquilo un pueblo que ve la discriminación en el reparto de la poca ayuda que llega? ¿Puede estar tranquilo un pueblo que no recibe consuelo de sus autoridades?

La provincia de Cañete y sus distritos
San Vicente no es todo Cañete, Cañete es además de San Vicente; Imperial, Hualcará, Socsi, Lunahuaná, San Luis, Pacarán, Quilmaná, Cerro Azul, Nuevo Imperial, La Quebrada, etc. Es triste ver como los pobladores de los caseríos y pueblos apostados en la pista o cercanos a ella colocarse, por encima de la cabeza, cartelitos pidiendo ayuda de los diferentes vehículos que pasan ignorándolos. Ellos, como Pisco, Ica y Chincha también son damnificados. Lo mismo pasa con los pueblos de Yauyos y los ubicados a la entrada y salida de Chincha, pueblos como Sunampe, Grocio Prado, Huamampali, Alto Larán, etc. La información periodística en general se centra en las grandes ciudades. Los reportes que se reciben a través de la televisión, diarios y emisoras radiales así lo demuestran. Caminando por esos pueblos destruidos, se respira un ambiente de desesperanza, dolor, incertidumbre y de postración. Cada mirada te pide algo, no se si alimentos, abrigo o simplemente un abrazo.

La ayuda centralizada en los pueblos principales de cada provincia hace una, más aún, injusta discriminación y abandono de los pequeños. Ellos, como todos, también tienen heridas, tienen hambre y sed. Necesitan abrigo, una cama y una carpa donde guarecerse del intenso frío nocturno. Las distribución de ayuda se hace de manera incontrolada, los vecinos se agolpan y pugnan por conseguir algo, pero hay quienes se cambian de ropa y reiteran el recibo. Algunos reciben más, otros reciben poco, pero hay quienes no reciben nada. Esto debe cambiar.

Las autoridades de gobierno harían bien en investigar estas denuncias que les trasladamos, no se nota autoridad ni presencia de gobierno local. Lo mismo pasa con el señor Alcalde de Imperial, el cual se pasea en su imponente camioneta por las destruidas calles de su distrito, pero que no conversa con su pueblo. Nada se le escucha decir a esta autoridad. Basta escuchar y leer los programas y periódicos locales para darse cuenta de esta dura realidad. Del alcalde de San Vicente, lo mismo, nada se sabe. En tres días de nuestra presencia en Cañete, donde acudimos en apoyo a familiares en ese pueblo, nunca escuchamos ni oímos nada de la presencia de la mencionada “autoridad”. Podría estar trabajando con un perfil bajo, tan bajo que casi es imperceptible. El pueblo se queja.

Hualcará Cañete
En lo que fuera la hacienda Hualcará, tierra del afamado ídolo de la “U” Teodoro “Lolo” Fernández Meizán y de la dinastía Fernández, hoy está destruida en su totalidad pues, lo poco que quedó en pie será (y ya se está haciendo) totalmente derribado para, según lo dicho a la población por los antiguos dueños, los señores Ramos, dará paso a una nueva ciudad.

Resulta que los cooperativistas beneficiados, con el reparto de tierras por parte del gobierno de Velasco, han mantenido un litigio permanente con estos señores por la posición o despojo de los predios que estuvieron ocupando por décadas. No en vano lejos de la distribución equitativa de ayuda a los pobladores, se les ha ubicado en la parte externa del poblado y se ha empezado, con una enorme maquina, a remover y aplanar de manera inmediata lo que quedaba del poblado.

La ayuda que distribuyen los Ramos, serían las recibidas de otras instituciones y del Estado, pero no de ellos como propietarios de esa parte del pueblo hualcarino. Los pobladores se quejan que los Ramos mantienen un fundo cuyos trabajadores son beneficiados de manera mayor en la distribución de la ayuda recibida, lo que ha causado divisiones y protestas. Esa es una preocupación que nos trasladaron los asustados pobladores, no vaya ha ser que después de la tragedia, resulten sorprendidos y sin el espacio de hogar que ocupaban.

Realidad actualizada en Imperial
Es bueno informar que al distrito de Imperial recibió a partir de las 10 de la mañana del domingo el fluido de agua, con lo cual se ha aliviado en algo sus inmensas necesidades. Además, empezó el recojo del desmonte acumulado en las calles de esa misma ciudad, paralelo a ello se entregó bolsas con algunos productos de primera necesidad por parte de una entidad anónima. Los precios y el abastecimiento de alimentos son de manera normal. El distrito de Imperial conocida como la ciudad abastecedora de verduras tubérculos y frutas, está trabajando aparentemente de manera normal. Los precios del pan y otros se mantienen como antes de la tragedia, los comerciantes han acordado no variar los precios de los productos que proveen. Los damnificados deberían probar su condición de tal.



Informe al 20 de agosto de Defensa Civil
Según últimas cifras de Defensa Civil el sismo del día 16 fue de grado 7.9 en la escala de Richter, con una duración 3.30 minutos con una secuela de 503 fallecidos, 1039 heridos. La réplica del 19 en la tarde fue de 5.5 grados. Hay una realidad de desolación, dolor y la preocupación de la gente que no está produciendo, por lo tanto, no está generando ingresos para el sustento de sus familiares e hijos y la realidad es que han quedado sin nada. El gobierno ha ofrecido ayuda económica para ayudarlos a salir de esta desgracia.









































PERU DESPUÉS DE TERREMOTO INFORME DE DEFENSA CIVIL
Por: Jorge LUYO YAYA CORRESPONSAL DE EL SOL NEWS EN ICA PERÚ
JLIMAGENES@HOTMAIL.COM

A cuatro días de ocurrido el terremoto en el sur del Perú, la oficina de INDECI (Instituto de Defensa Civil del Perú), ha evacuado un informe final (hasta el lunes 20 de agosto) de los daños dejados por el terremoto que, finalmente, se ha establecido fue de 7.9 grados en la escala de Richter, con epicentro en el mar del puerto y ciudad de Pisco a 4 horas al sur de Lima capital del país inca.

Los fallecidos que se han podido contabilizar suman, al lunes 20 de los corrientes, son 503, los heridos 1039 y un número no establecido de personas declaradas como desaparecidas. Las réplicas superan las 450, siendo la última, la del día domingo, la más fuerte y que registro en la escala de Richter 5.5 grados.

Las personas siguen propalando por las emisoras del país avisos reclamando la presencia o la búsqueda de los familiares que no logran ubicar. En los escombros de la iglesia San Clemente, en la que al momento del sismo se celebraba un servicio religioso que habría concentrado una doscientas personas, estas habrían quedado sepultadas por los escombros.

La seguridad ha ido recobrando la normalidad, los pillos y bandas de personas, que se aprovecharon de la desesperación e imposibilidad de ocupar su predio, habrían sido controladas. Los presos (unos 320) que habían salido del encierro, debido a que las paredes del penal de Tambo de Mora, un puerto pequeño vecino a Pisco, han ido regresando algunos y otros capturados, estos serían unos 150. La revisión de pasajeros se sigue realizando a lo largo de las carreteras provenientes de la zona de desastre en búsqueda de los reos faltantes.

Los distritos de Chincha, Pisco, Ica y Cañete siguen recibiendo la ayuda llegada del extranjero y de todas partes del país. En Cañete hay un poblado llamado Hualcará, que ha quedado totalmente desaparecida y que lo poco que quedó en pie está siendo destruido para que en ese mismo terreno se construya un nuevo poblado. Felizmente en este lugar no hubo víctimas que lamentar. El gobierno peruano ha prometido seguir con asistencia, con la salud y la entrega de dinero para que los damnificados puedan restablecer sus hogares.

Milagro después del terremoto
En los casos de desgracia también suceden casos considerados como milagros. Un bebe nació luego del sismo y cuando su madre era atendida de sus heridas. Cuatro días después del terremoto un hermoso bebe fue rescatado con vida de entre los escombros. Su joven padre lo había protegido con su cuerpo. Este niño fue encontrado por los rescatistas en lo que fue la iglesia San Clemente de Pisco, en ese mismo lugar fue encontrado, encaramado a una columna de la iglesia, el párroco José Torres, quien celebraba una misa de difunto en el preciso momento del movimiento telúrico. Pero la réplica del domingo causó la muerte de un niño que apoyaba a su padre en las labores de recojo de los destrozos de su hogar.

La opinión pública del Perú indica que hay unanimidad en el criterio que nunca antes se había visto y sentido tanta solidaridad. Ésta viene de los otros paisanos peruanos, de ciudadanos y gobiernos extranjeros. El sector empresarial ha mostrado su mejor rostro: El de la solidaridad. Los personajes y políticos han colaborado con el Banco de Sangre. No han faltado los que han pretendido hacer un circo y momentos para la figuración desmedida e inoportuna y los delincuentes que han organizado “sicosociales” para distraer, aún más, a los damnificados. Empresas de transportes que han aprovechado la fecha para el aumento desmedido en el precio de los pasajes. A pesar de todo ello, el pueblo camina a hacia la recuperación.

El “Señor de Luren”, patrono de los iqueños y de una gran parte de los peruanos, fue sacado el día domingo en procesión por las destruidas calles de Ica. La fe es lo último que se pierde.

El presidente Alan García salió a los medios a agradecer la ayuda internacional, nacional y a reprochar las conductas de los bándalos que se aprovechan de la desgracia ajena y de los políticos e instituciones del mismo sector que encuentran esos momentos propicios para hacer proselitismo. Invitó a los partidos, incluyendo al APRA, a colaborar con la reconstrucción de los pueblos. “Cada partido o agrupación política, incluyendo mi partido, deben tomar un lugar para hacerse cargo de su reconstrucción” dijo ante la numerosa prensa, entre la que se encontraba El Sol News.

Jorge Luyo Yaya dijo...

TERREMOTO EN EL SUR CHICO
Las cifras han variado de un dìa para otro. Ahora son 513 los fallecidos. Supongo que han bajado el nùmero de los desaparecidos. ¿Se deberà acaso al removimiento de escombros en la iglesia de Pisco?
Pero respuestas como las del almirante Jorge Montoya jefe del Comando Conjunto de las FF. AA. solo aumentan nuestras preocupaciones. I sea qye si nos cortan la luz, adios defensa nacional, no hay forma de comunicarnos. Que no se entere el enemigo.

¡PISCO, SOLO HAY UNO!

Atentos con lo que pase en HUALCARA. Los dirigentes de la U, dicen que reconstruiràn la tierr ade LOLO. Cuidado con las sorpresas
Jorge Luyo Yaya

PEPITA dijo...

SEGUN JORGE LUYO: "La ayuda que distribuyen los Ramos, sería la recibida de otras instituciones y del Estado, pero no de ellos como propietarios de esa parte del pueblo hualcarino. Esa es una preocupación trasladada a estos comunicadores por los asustados pobladores" LE RECOMIENDO QUE TENGA MUCHO CUIDADO CON LO QUE ESCRIBE, AVERIGUE ANTES DE PUBLICAR INFORMACION EQUIVOCADA. LA AYUDA QUE LOS RAMOS DISTRIBUYEN ES SOLO DE AMISTADES Y FAMILIARES NUESTROS. DEL GOBIERNO SOLO LLEGÓ UNA CAJA DE CEREALES. NO CREEN RESENTIMIENTO POR FAVOR.

Anónimo dijo...

Yo soy Paloma Ramos, orgullosa de mi apellido y de la historia de mi familia en Hualcará, Cañete. No sé quién será este Sr. Luyo Yaya, pero antes de hablar así de mi familia y de la labor desinteresada que estamos haciendo todos allá (incluida la mía), debería corroborar su mala-información con nosotros antes de publicar esa basura. Es una infamia que diga que la ayuda que estamos brindando sea del gobierno. Nosotros nunca hemos tenido nada que ver con el gobierno aprista ni hemos recibido ninguna ayuda de ellos.
Para su información Sr. Luyo, TODA la ayuda que hemos llevado nosotros ha sido de nuestros bolsillos directamente, y de los bolsillos de nuestros amigos, conocidos, etc. Yo misma estuve el domingo en Hualcará llevando en mi propio auto, con mi gasolina puesta de mi bolsillo, vívieres, ropa y abrigo para MI GENTE!!!
Dado que estoy segura que Ud. no me va a creer, hable con "Cachito", Amélida Yangali, Pelusa y otros Hualcarinos para que vea de dónde es que llegó esa ayuda.
No estamos obligados a hacerlo, pero lo hacemos con todo el cariño del mundo!!!
Otra cosa, eso de que vamos a demoler todo y le vamos a quitar sus casas a la gente es una mentira completa! Nosotros no somos esa clase de gente....en la historia de los Ramos jamás encontrará que un Ramos haya hecho eso, ¿por qué ahora lo haríamos? Para que se informe, nosotros lo que estamos trantando de hacer es canalizar toda la ayuda que se pueda para apoyar en la reconstrucción de las casas de los Hualcarinos...
Estoy sumamente asombrada de sus comentarios y bastante molesta por los mismos. Es increible que a pesar que estamos ayudando desinteresadamente a la gente de Hualcará, existan este tipo de personas que lo único que hacen es entrampar las cosas en vez de ayudar a avanzar. Así no avanza un país, Sr. Luyo...
Todos los descendientes de Mariano Ramos Dammert tenemos su legado y lo único que nos une a Hualcará es el mismo amor que él le tenía a su tierra.
Paloma Ramos Y.
DNI 09394440

Jorge Luyo Yaya dijo...

Estuve el día sábado despúes del sismo. La información que recogí fue de los mismos hualcarinos cobijados en el estadio. Cuando llegué al centro de la ranchería pude ver que el tractor estaba aplanando la que fuera la casa donde recidió Augusto Mazzoni y antes la familia Caro o Loo, ya no había nada de ella. los vecinos allí reunidos, cuidando sus pertenencias, dijeron que la órden había partido de la familia Ramos. Otros reunidos en lo que fue el antiguo estadio hablaron de la "orden" de tumbar todo lo antiguo y construir un nuevo centro poblado. ¿Es eso cierto?
Por otro lado cuando llegué con ayuda también de mi bolsillo, y la de mi familia y también la gasolina salida de mis menguados bolsillos. Me informaron que se había producido un incidente genrado porque las señoras Ramos, habían discriminado el reparto de la ayuda hacia los pobaldores de su fundo. Como la ayuda no se pregona ellos derrepente desconocían que eran de sus bolsillos y pensaron que venía de parte del gobierno. Yo no podía conocer ello puesto que según lo dicho por la señora Paloma, llegaron el domingo.
Es frecuente que estas cosas pasen, nunca las pérsonas que lo pierden todo podrían sentirse satisfechas. Ojalá que en nombre del apellido Ramos, siempre respetado y de grata recordación, aunque no lo crean, por este humilde servidor, los pobladores de Hualcará sigan recibiendo el apoyo. No los ví el sábado, les hubiera preguntado si lo que los pobladores decían era cierto o no. No creo enfrentamienmto. Cuando llegué, el sentir de los hualcarinos era el que he descrito.Hubiera querido estar el 30 de agosto para conocer la otra realidad que la señora Ramos nos cuenta ahora.
Nuevamente¡Hualcarinos de pie!
Jorge Luyo

Jorge Luyo Yaya dijo...

EL TRAPICHE
Cuento cañetano
Por: Jorge Luyo Yaya (Hualcarino) jlimagenes@hotmail.com

El trapiche es un molino de ingenio utilizado para extraer el jugo de algunos frutos de la tierra, entre ellos la aceituna y, mayormente, la caña de azúcar. Algunos ingenios utilizaban como fuerza motora para hacerla girar, la fuerza de animales como mulas, caballos o burros. Otros utilizaban (algunos lo siguen haciendo), la fuerza del agua en bajada, lo cual hace girar las paletas de un rodillo con forma de púas que trituran, prensan la caña y extraen el jugo de la cual se hace el azúcar..

Dicho esto, les contaré que en la hacienda Hualcará existía, como en la mayoría de ingenios azucareros en el Perú y el mundo, una acequia que alimentaba con sus rápidas aguas el mentado molino. Las aguas de esta acequia llamada “Trapiche”, venían de la generosa acequia mayor “María Angola”, donde todos los muchachos y los no tanto, solíamos ir a bañarnos en los días de calor y éramos capaces de saltar desde lo alto de la tan conocida, por aquellos años, “Casita blanca”.

“María Angola” era la torrentosa acequia que proveía de agua a la ranchería de la hacienda Hualcará y la ranchería conocida como “El Socavón”. La “Casita blanca” era la cabaña que albergaba los pozos de clorificación del agua para los pobladores de la hacienda.

Desde esa bella gran acequia, bajaba una vena vertiginosa de agua en la que, también, los más pequeños, solíamos bañarnos. La fuerza del agua era tal que había que sujetarse de las ramas crecidas a las orillas de la acequia.

Mi primera experiencia desagradable con las aguas del “Trapiche” fue un día en que, distraído, jugueteaba con los otros muchachitos y fui arrastrado varios metros aguas abajo. El flaco Quencha (un hijo de japonés, llamado en ese idioma como Kembo), de un solo jalón y debido a su gran tamaño, me rescató del susto de verme arrastrado por esas bravías aguas. Con el tiempo comprobé que eso que para un pequeño de entonces, como yo, era un gran torrente, no era más que, apenas, una regular acequia. Kembo muchos años más tarde fue asesinado por la insanía de los terroristas que asolaban Cañete en los años 80s.

Algunos años después, en mi juventud, seguíamos llegando hasta las aguas de la célebre “Trapiche” para bañarnos y, ya más grandes y en patota, nos dejabarnos arrastrar por las aguas de esta recordada acequia.

En los últimos 150 metros la “Trapiche” se convertía, por obra del hombre, en un callejón de unos 1.5 metros de profundidad, con paredes de un ladrillo de espesor y en el tramo final se internaba, a toda velocidad, por debajo de unas oficinas, que por aquel tiempo habían sido destinadas para hacer una cuna maternal para los hijos del personal de trabajo de la hacienda.

“Trapiche” pasaba por debajo y desembocaba en un pozo de más de tres metros y en su caída, las aguas, lo hacían al rodillo con puntiagudas paletas que a su vez en las tardes y hasta las 10 de la noche, hacían funcionar (rodar) una turbina que hacía la luz para la ranchería.

Esa caída ya tenía una nefasta historia. En ella, se había caído “León” un enorme perro de propiedad de los señores Ramos, dueños de la hacienda. “León” nunca pudo ser recuperado. “Trapiche” luego de poner en movimiento la turbina terminaba unos 300 metros bajo tierra hacia la salida de la ranchería con rumbo a la otra gran acequia “San Miguel”.

Luego de refrescarnos por varias horas en “María Angola”, bajamos, ya casi rezagados, mi primo “Agustito” y yo. Pero la aventura seguía y decidimos, como otras veces, subirnos y caminar por el estrecho borde de “Trapiche”.

Todo iba bien. “Agustito” me dice “hay que ver, dicen que han traído un montón de cunas para los niñitos de la hacienda”. Presurosos, nos dispusimos a saltar a un ladrillo pegado (sobresalía) a la pared de la cuna infantil. Cada uno a su turno, miramos las nuevas cunas metálicas recién llegadas. El asombrado comentario, por el número de pequeñas camas, se hizo ameno y mi primo agregó: “Viste los nuevos aparatos, dicen que se llaman incubadoras y son para cuando los bebes tienen frío. Allí los calientan” Me dijo con asombro “Agustito”.

El asombro de mi, hoy fallecido, primo me contagió y juntos quisimos ver la novedad. “Agustito, pudo cogerse de la ventana, yo no. Caí al agua y la velocidad de las aguas de “Trapiche” hizo desaparecer mi figura en un segundo.

Augusto Mazzoni Luyo “Agustito”, conocedor de la fúnebre historia de “Trapiche”, dicen que apareció pálido, por el otro lado de la fábrica desmotadora de algodón y en medio del estadio “Lolo Fernández”,. Para el caso, domingo al medio día, frente a un numeroso grupo de personas allí reunidas. Con la voz entrecortada y jadeando por la velocidad que el caso ameritaba dijo: ¡¡Don Pablo, don Pablo, Jorge se caído al “Trapiche” y ya no se le ve!! Por mirar la cuna se ha caído al agua se va a ahogar.

Don Pablo Mendoza, un viejo chofer de camión, tomó su vehículo como pudo y se dirigió hacia la acequia “María Angola”. Por el camino gritaba ¡Hay que cortar el agua de “Trapiche”! ¡Hay que cortar el agua!

Mientras eso ocurría, más y más gente se agolpaba frente a la desmotadora. Todos miraban habidos hacia la puerta grande. Otros habían corrido hacia la salida de la acequia, 300 metros más abajo, por si algún vestigio de mi aparecía. Todos esperaban verme aparecer por esa enorme puerta. El agua había sido cortada por Don Pablo y algunos amigos. Pero de mi persona ni rastros. La gente imaginaba lo peor, otros, recordaban la triste historia de “León”.

Mientras tanto, yo en el preciso instante en que caí al agua, con la experiencia del buceo rutinario en “María Angola”, abrí los ojos. Una oscuridad absoluta, pero allí nomás una luz a lo lejos. Apenas se hizo la luz, que llegó con el término del piso de la cuna maternal, saqué la cabeza, en el preciso instante en que cruzaba la acequia una tubería de regular grosor, como pude me sujeté y haciendo gala de mi juvenil fortaleza, pude subir y salir del agua. Eran, solo unos tres metros antes de la caída al pozo del molino. Asustado primero, ya luego me tranquilice. ¡Dios mío, gracias!

Después del susto, miré mi ropa. ¡Caramba me he mojado la ropa y hasta mis botas nuevas! ¿Qué me van a decir en mi casa? No, no puedo llegar así.

Salía con dirección a la puerta de la desmotadora, pero, en mi camino encontré un tubo del absorbente que jalaba la mota del algodón para sacarle la pepa. Me acerqué y pude comprobar que corría un aire tibio. Ajá, aquí puedo secar mi ropa y así no me castigan.

Me senté en el algodón, me quité las botas, las puse en la entrada del tubo, me quité la ropa e hice lo mismo en otro tubo. Era domingo y los trabajadores habían dejado mucho algodón para que fuera absorbiendo el tubo. Nadie me molestaría. Me eché en el mullido algodón. Me dormí un buen rato.

Cuando desperté, mi ropa estaba prácticamente seca, de igual manera mis botas. Tenía todo el tiempo del mundo. Una vez que me había puesto la ropa y las botas me encaminé hacia la puerta grande.

Despreocupado, aparecí desperezándome y una enorme bulla me volvió a la realidad. ¿Qué pasa, porqué tanta bulla?

La gente gritaba, ¡Está vivo!, ¡Está vivo!. Yo no alcanzaba a entender el porqué de tanto alboroto. La gente trepó hasta donde aparecía yo, que era una especie de plataforma en donde cargaban, con las pacas de algodón, los camiones. La gente me palpaba, otros me abrazaban y algunos, los mayores, lloraban.

Me tomó algún rato entender las razones de tanta algarabía y hasta de lagrimas. En mi casa se enteraron de lo sucedido casi 20 años después de lo ocurrido.

Jorge Luyo Yaya dijo...

UN PERRO NEGRO con UNA LARGA CADENA
Por: Jorge Luyo Yaya

Una juvenil historia cañetana
Una vez concluidos mis estudios en el. Colegio Primario Nacional de San Vicente, Centro Escolar, ubicado al lado de la antigua maderera Chahuara y que hoy ya no están, pase ha estudiar en el Instituto Comercial Bolívar, dirigida por el Sr. Shwarsz Zuloeta (creo que así se escribe), a la sazón, secretario del municipio de San Vicente. Eran los primeros años de la década de los 60s.

El horario era a partir de las 5 de la tarde hasta las 10 de la noche. Como vivía en Hualcará, los que estudiábamos en este centro de estudios de media comercial, habíamos contratado un auto cuyo chofer debía llevarnos a la escuela y recogernos en la plazuela San Martín, era una rutina diaria. Viajábamos apretados, pero todos en un mismo viaje. Los alumnos lucíamos nuestro uniforme caqui y las mujeres unos mandiles azules con ribetes celestes.

Mi condición de inquieto joven, hacía que algunas veces la movilidad volviera a la hacienda sin mí. El camino de la conocida “repartición” de Hualcará era largo y oscuro. A esa hora ya las luces de la hacienda se habían apagado. Algunas veces las tres señales que anunciaban el voluntario, pero obligatorio, apagón hacían que tenga que correr para llegar antes que la oscuridad cubriera toda la ranchería.

Sobre la oscuridad del camino habían tejido una serie de cuentos sobre lo “pesado” de ese camino. Uno de ellos era que ha cierta hora solía aparecer un perro negro arrastrando una larga cadena. Sus aullidos eran lastimeros y atemorizantes, según contaban algunos que decían haber sufrido la “pesada” experiencia.

Yo traté, siempre, de ignorar esos cuentos, pues los consideraba eso mismo: cuentos. Los días que me quedaba, por charlar, generalmente con mis compañeras de clases, caballero me bajaba en la entrada de la repartición. Algunos pasajeros, enterados de la tétrica historia, me hacían advertencias y otros daban consejos buenos para el susto. Pero nunca fui sorprendido por el mentado perro negro.

Algunas veces cuando me quedaba en el pueblo, me encontraba en el paradero con una compañera, la única en el nivel nocturno que, esperanzada, me esperaba para hacernos compañía en el pesado camino. De otra manera ella tomaba un taxi que la llevara hasta la misma puerta de su casa.

Un buen día la hora se había pasado, como casi era mi costumbre, y empecé la larga caminata. Al llegar a la segunda acequia que separaba los potreros oí, por vez primera, el tan mentado aullido o por lo menos eso apreciaron mis asustados oídos. Me paralicé por un momento, mientras decidía si correr o quedarme paralizado que ya no era por mi voluntad, sino propio de la tremenda sorpresa. No de susto, que caray.

En esos eternos segundos, me pareció ver los brillantes ojos del negro perro. Además, también, me pareció ver parte de la larga cadena que decían arrastraba el animal. Y ya casi cuando había decidido emprender veloz carrera escuché un murmullo o aullido, por lo menos eso es lo que me pareció, en medio de mi confusión.

Ya cuando estaba a punto de voltear, la sombra empezó a crecer tanto como mi asombro. Lo peor vino cuando la sombra emitió palabras. Lo más asombroso fue que esas palabras decían mi nombre. ¡¡Jorge, no te vayas, por favor!! ¡¿Qué?!

En esta parte, vi pasar mi vida en un segundo. Lo que parecía la sombra se acercó y agregó: ¡no te vayas, espérame. ¡¿Qué?!

Todo era oscuridad, ningún vehículo hacía su aparición. Ya a punto de, no de correr, sino de caerme a la tierra, escuché que me dijo la sombra: ¡Jorge, soy yo Ana!

Efectivamente y ya calmado, era Ana, con su mandil azul, su lapicero que resplandecía en el pecho. “Me quedé y no tenía plata para el taxi, tu no llegabas y me atreví a tomar un colectivo a Imperial, me dejó en la repartición, pero caminé hasta aquí y ya no pude seguir caminando. Me dio miedo y me senté a llorar. ¡Gracias a Dios que te habías tardado más de la cuenta. Gracias, gracias” y, se abrazó a mis tembloroso cuerpo.

Pueden creer que desde ese día nunca más me quedé más de la hora y mucho menos perdí la movilidad. Pero, imagínense ponerse a llorar, precisamente, en el lugar donde decían que aparecía el perro negro con su larga cadena.

Yaneth Sucasaca dijo...

Saludos
Me encuentro realizando un trabajo de investigaciób y he encontrado en su blog importantes, datos me gustaría poder hacerles unas preguntas espero me pueda dejar su correo electrónico. Atte. Yaneth Sucasaca